Opinión

Cadena perpetua para Bo en China


 
Un tribunal de Yinan, China, sentenció a cadena perpetua por soborno, malversación de fondos y abuso de poder a Bo Xilai, exdirigente del Partido Comunista en un desenlace que para algunos prueba que la lucha contra la corrupción va en serio en el gobierno de Xi Jinping, aunque para otros se trata tan sólo de un rival eliminado en las pugnas internas por el poder.
 
 
Uno de los “principillos”, es decir, hijo de un héroe revolucionario como el propio Xi, Bo, jefe del partido en Chunking en 2007-2012, era muy popular ahí por su campaña de combate al crimen organizado, el desarrollo de vivienda en una ciudad de 30 millones de habitantes y el impulso a la “nueva izquierda” decepcionada por la desigualdad social, hasta el grado de regresar al culto de Mao Zedong.
 
 
Aspirante
 
 
Nacido en 1949 y exministro de Comercio, así como alcalde de Dalián y gobernador de Liaoning, Bo era aspirante al Comité Permanente del Polítburo, considerado el órgano partidista que maneja de facto los asuntos cotidianos de China, bajo la protección del ex presidente Jiang Zemin. Sin embargo, en pleno proceso de renovación del Comité Permanente, del primer ministro y del Ejecutivo, un confuso incidente en febrero de 2012, cuando uno de sus colaboradores trató de asilarse en el consulado estadounidense en Chunking, con informes sobre el asesinato del empresario británico Neil Heywood a manos de su esposa, detonó la caída de Bo.
 
 
Los fiscales le acusaron de interferir en las averiguaciones sobre su esposa, Gu Kailai, quien confesó el homicidio, y más tarde, como prueba de su corrupción, las baterías mediáticas se enfocaron en el lujoso estilo de vida de Bo Guagua, su hijo educado en Estados Unidos y Gran Bretaña. Según con Willy Lam, experto de la Universidad China en Hong Kong, citado por AP, los cargos fueron arreglados para ofrecer a Bo una condena leve, aunque su insistencia en rechazarlos y culpar a sus asistentes lo llevaron a “ser castigado por su desobediencia y desafío”. Han Dekiang, profesor de la Universidad de Beijing, advirtió que en tanto sigan las inequidadades, la izquierda encabezada por líderes como Bo seguirá fortaleciéndose.