Opinión

Buscando a MeMo (Parte 1)


 
 
Leyó bien, no es 'Buscando a Nemo', es 'Buscando a MeMo', el Mexico's Moment del que tanto se ha hablado durante el año y que ha perdido un poco de momentum ante la desaceleración que ha experimentado la economía mexicana en los últimos meses. Me permití titular esta columna usando la frase con la que Carlos Rodríguez, director de Bloomberg News Mexico, abrió el foro de México en Nueva York, organizado por Bloomberg y El Financiero hace algunas semanas y donde se habló justamente de la 'resurección' de México como destino de inversión, más allá del bajo crecimiento que ha observado la economía mexicana recientemente.
 
 
No hay duda de que la actividad económica en México se desaceleró significativamente en la primera mitad de este año (1S13). El PIB creció 0.8% en el primer trimestre (1T13), con respecto al mismo periodo del 2012, de acuerdo con el INEGI. Esta es una tasa muy baja comparada con el crecimiento cercano a 4% que México experimentó durante los últimos dos años. Cabe señalar que la tasa de crecimiento del PIB en 1T13 estuvo afectada negativamente por 'efectos de calendario', dado que tanto febrero como marzo de este año tuvieron menos días laborales que los mismos meses de 2012.
 
 
Por un lado, Semana Santa en 2013 se celebró en marzo, y el año pasado en abril; por el otro, 2012 fue año bisiesto. Aun corrigiendo por estos efectos -sólo por motivos de comparación-, el PIB creció 2.2% en 1T13, la tasa más baja en los últimos tres años.
 
 
Todavía no tenemos la cifra de crecimiento del segundo trimestre de este año, pero los datos preliminares que hemos observado tanto por el lado de la oferta -producción industrial y de manera más agregada, el Índice Global de Actividad Económica (IGAE)-, así como de lado de la demanda -inversión fija bruta, ventas de la ANTAD y ventas al menudeo-, no nos ofrecen un panorama promisorio del 2T13.
 
 
De hecho, es muy probable que el PIB haya crecido alrededor de 2.5% con respecto al mismo trimestre del año anterior. En contraste con el efecto de calendario negativo de 1T13, ahora la cifra del segundo trimestre estará 'inflada' por efectos de calendario positivos, debido a que 2T13 tuvo más días laborales que 2T12 (por Semana Santa). Corrigiendo por este efecto, probablemente la economía mexicana sólo creció cerca de 1.5% en 2T13.
 
 
Esto significaría que la desaceleración de la actividad económica se acentuó en el segundo trimestre.
 
 
¿Cuáles han sido las causas de este deterioro económico? Desde mi punto de vista han sido tres:
 
 
 
(1) Desaceleración de la actividad manufacturera de EU -que comenzó en la segunda mitad del año pasado-, pues afecta directamente al sector industrial mexicano y que al disminuir la dinámica de generación de empleos, afecta también al sector servicios, con uno o dos trimestres de rezago;
 
 
(2) Restricción fiscal en México, en donde lograr el objetivo de 'déficit cero' tiene su costo. El año pasado el gobierno incurrió en un déficit de 0.6% del PIB -excluyendo las inversiones de Pemex-, por lo que una disminución a cero por ciento significa que, en ausencia de un aumento en la recaudación de impuestos, se está llevando a cabo una reducción del gasto público al menos de 0.6 puntos del PIB.
 
Si bien ha probado ser saludable para un país tener finanzas públicas responsables, esto tiene un costo de corto plazo para la sociedad. A su vez, esta restricción fiscal ha venido acompañada por ajustes de inicio de nueva administración, que juzgando por el saldo de la cuenta de la Tesorería de la Federación con el Banco de México, así como evidencia anecdótica sobre las cuentas por cobrar de las empresas -respecto a provisión de servicios o ventas a gobierno-, han también contribuido a la desaceleración económica en 1S13, y
 
 
(3) Fuerte disminución de la construcción, particularmente en la vivienda de interés social, debido a los problemas de liquidez o solvencia de algunas empresas en este ramo. Desgraciadamente, a pesar de no representar un riesgo sistémico, la situación de las empresas en problemas ha contaminado algunas fuentes de financiamiento de muchas otras empresas del sector. Estos tres eventos probablemente le resten cerca de 1.5 puntos del PIB en 2013.
 
 
Hacia delante, lo bueno es que, de acuerdo con las encuestas sobre manufactura en EU, esta actividad está comenzando a repuntar, sobre todo ahora que la incertidumbre fiscal en ese país parece haber quedado atrás, lo cual impulsará la actividad manufacturera de México.
 
 
Por su parte, el gasto público en México ya ha comenzado a fluir, conforme a los reportes de la Secretaría de Hacienda. Asimismo, tanto en reuniones con empresarios, como observando el saldo de la cuenta del gobierno federal con el Banco de México -que ha disminuido considerablemente en las últimas semanas-, los pagos a proveedores se han reanudado. En este sentido, pronostico que en la segunda mitad del año, particularmente en el cuarto trimestre, México observará altas tasas de crecimiento, probablemente por arriba de 3%.
 
 
A pesar de haber dedicado una buena parte de la columna al crecimiento de corto plazo, el MeMo no es eso solamente. México hoy destaca por cuatro factores que los inversionistas están viendo con muy buenos ojos:
 
 
(1) México, a diferencia de los BRICS, es una verdadera economía de mercado.
 
 
(2) Con la autonomía constitucional del Banco de México y la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, México ha institucionalizado la estabilidad macroeconómica.
 
 
(3) Es muy probable que EU sea la primera economía en salir de la crisis mundial y México está cerca geográfica y económicamente.
 
 
(4) En México se están aprobando reformas estructurales importantes. El Mexico's Moment vive.
 
 
 
 
Twitter: @G_Casillas
 
 
 
Director General de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte.