Opinión

Buckminster Fuller (II)

 
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Buckminster Fuller. (www.di-conexiones.com)

Comúnmente considerado filósofo, erudito e inventor, Buckminster Fuller o Bucky (como le conocían sus amigos) es, indudablemente, uno de los agentes más influyentes para el desarrollo del pensamiento y la cultura del siglo XX. Sus aportaciones han sido fundamentales y continuamente siguen repensando y transformando campos tan diversos como es la arquitectura, el diseño, el arte, la filosofía, la física, la teoría de sistemas, la química, la nanotecnología, la matemática, la contracultura, entre otros.

Algunos de sus trabajos más reconocidos y renombrados son el diseño y construcción del domo geodésico y del carro Dymaxion, su aplicación y recuperación del concepto de sinergía y de efemeralización. Dentro de sus 28 publicaciones sobresale por su popularidad Operating Manual for Spaceship Earth y Guinea Pig B (The 56 year experiment). Además de que en el año 1985 una molécula de carbón fue descubierta y nombrada en su honor como Buckminsterfullereno, debido a su parecido en forma con el diseño del domo geodésico. Sin embargo, la obra del autor no se limita a estos reconocidos y memorables trabajos, por el contrario, éstos se integran a un cuerpo tan grande que incluso hoy día se sigue indagando, investigando y recuperando en varios campos del pensamiento, en estudios tanto académicos como independientes.

La vida de Fuller estuvo marcada por una serie de complicaciones que poco a poco le fueron alienando de la sociedad y convirtiéndolo en un “inadaptado no-conformista” (como él mismo se definió durante su etapa universitaria). Fue en esta serie de hechos donde Fuller obtuvo la motivación para desarrollar y procurar todo su imaginario y pensamiento.

Proveniente de una infancia caracterizada por su mal comportamiento, constantes complicaciones de aprendizaje y falta de atención en la escuela donde, además, con frecuencia ponía en cuestión las enseñanzas de sus profesores. En su infancia se le describe como un chico pequeño y decepcionado, no popular, que sufre constantes abusos por parte de sus compañeros de escuela debido a su condición de bizco.

Posteriormente, en su etapa de universitario fue expulsado de Harvard en dos ocasiones, la primera por haber gastado todo su dinero divirtiéndose en un teatro vaudeville, y la segunda, acusado de irresponsable y falto de interés. Además, durante la Primera Guerra Mundial sirvió a la marina de los Estados Unidos. Pero, sin duda alguna, el hecho que más marcó la vida de Fuller fue la pérdida de su primer hija a la edad de 3 años, debido a una complicación de polio, en el año de 1922.

Para 1927 Fuller estaba desempleado, su compañía de construcción y sistemas inteligentes domésticos estaba en bancarrota, además de que había gastado todos sus ahorros en el nacimiento de su segunda hija ese mismo año. Esta compleja situación fue la que le llevó al alcoholismo y finalmente a contemplar el suicidio con la idea de que su familia pudiese cobrar su seguro de vida. Fue en este momento y condición en los que Fuller tuvo la epifanía que le motivó a realizar todo el trabajo por el que lo conocemos. La leyenda narra que, al darse cuenta que su vida no le correspondía a él, sino al universo, decidió poner en práctica el experimento de investigar cuánto y cómo un solo individuo podría contribuir a cambiar el mundo y beneficiar a la humanidad, misión a la que dedicó en su totalidad el resto de sus días.

Uno de los trabajos más importantes de Fuller se encuentra en sus presentaciones en vivo, en sus largas ponencias, en las que constantemente visitaba universidades o grupos de jóvenes que le seguían y a los cuales exponía sus ideas. Algunas de las personas que presenciaron estos actos los describen como un flujo ininterrumpido de ideas, que sucedían en voz alta. Es dentro de esta vertiente de obra que se ubica uno de sus trabajos más importantes, Everything I Know, en el cual, bajo este mismo formato de presentación, se dispuso a platicar en detalle la historia y naturaleza de todos sus inventos, así como todo lo que sabía. Sucedido en el año 1975, durante las últimas dos semanas de enero, el trabajo se compone de 10 sesiones que en conjunto forman un total de 42 horas.

Otro de sus trabajos vertebrales, que es casi inabarcable y que se puede discutir desde muchos lugares, es su archivo The Dymaxion Chronofile, un proyecto sumamente ambicioso en el cual Fuller se dispuso a archivar con máximo detalle toda su vida, día con día, desde 1920 hasta 1983. Con la intención de dejar un registro exacto, detallado y total de lo que fue su experiencia de vida. Para completar este trabajo se dedicó a generar un archivo de recortes para el cual diariamente se tomaba al menos 15 minutos con el fin de compilar notas, tickets, correspondencia, recortes de periódico y toda clase de materiales y parafernalia.

The Dymaxion Chronofile se considera el registro más detallado que se haya producido hasta hoy día de una vida humana. Actualmente este es uno de los trabajos más estudiados del autor, tanto dentro como fuera de la academia. Este archivo se encuentra en su totalidad depositado en la universidad de Stanford, donde se resguarda el archivo completo de Buckminster Fuller.

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