Opinión

Bruselas era un trofeo para el Estado Islámico

 
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Budweiser. (marketingland.com)

El Reino de Bélgica significaba un trofeo de proporciones mayúsculas para los terroristas del Estado Islámico. Las calles del barrio Molenbeek, en Bruselas, han servido de tierra fértil y guarida de musulmanes infiltrados por estructuras terroristas desde hace tiempo. La prensa local ha documentado cómo más de 350 musulmanes residentes en ése y otros barrios han ido y venido a Siria para ser reclutados por EI, convirtiéndose en una proporción significativa de la población de ese pequeño país.

Bélgica es pequeño, pero poderoso. De ahí que se convirtiera en un trofeo para los terroristas. En Bruselas está la sede de varias y muy importantes organizaciones internacionales que representan la estabilidad del mundo occidental. Por ejemplo, la sede de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) se encuentra ahí, lo mismo que la de la Organización Mundial de Aduanas. Hay quien afirma que en esa capital viven más embajadores que en ninguna otra ciudad del mundo, incluida Washington. De manera que los atentados de ayer representan un reto a la comunidad internacional diversa que ha propugnado por una Europa unida y un mundo colaborativo.

Bélgica es poderoso también por su economía. Se trata de una de las naciones más integradas en comercio internacional, con un brazo exportador poderosísimo. Para darse una idea basta decir por ejemplo que, mientras México tiene alrededor de 120 millones de habitantes y un rango de 400 mil millones de dólares en exportaciones anuales; en Bélgica hay únicamente 11.2 millones de personas y exportaciones de más de 326 mil millones de dólares. Es decir, con apenas el 10 por ciento de la población que tiene México, los belgas exportan el equivalente a más del 80 por ciento de todo lo que vendemos los mexicanos al extranjero.

Aunque la empresa belga con mayor visibilidad en México es la cervecera AB InBev –cuyas ventas rebasan los 47 mil millones y tiene tres marcas emblemáticas globales como Budweiser, Corona y Stella Artois–, en realidad hay muchas corporaciones belgas de tecnología e industria que dominan el espacio europeo. El 76 por ciento de las exportaciones de ese país van dentro de Europa, un poco más del 10 por ciento a Asia y del 8 por ciento a América.

El Estado Islámico no atacó a un paisito insignificante con un puñado de habitantes que comen quesos, chocolates y hablan flamenco. No. Se fue contra uno de los órganos vitales de las instituciones democráticas y económicas de Occidente, de nuestra civilización. Por eso el presidente del Parlamento Europeo declaró ayer que Bruselas “prevalecerá sólida; lo mismo que las instituciones europeas hospedadas generosamente en el seno de las instituciones de Bruselas”.

Twitter:@SOYCarlosMota

Correo:motacarlos100@gmail.com

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