Opinión

Brindis en Los Pinos

     
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Enrique Peña Nieto se reunió ayer con su gabinete. (Cuartoscuro)

Como es tradicional en época decembrina, se llevó a cabo el brindis navideño en Los Pinos. También es tradición que para el cuarto año de gobierno ya no había el jolgorio de años anteriores, se suspendió la pastorela, lo que permitió que todos conocieran a Luis Miranda porque los años anteriores iba disfrazado de Melchor y llevaba un cofrecito en el que metía los cubiertos y adornos que se encontraba. Algunas ausencias, ya no hubo grupo musical ni mago. Todos ponían su mejor cara y sentían una mezcla de lealtad inquebrantable con una sensación de estar en el lugar equivocado.

La prensa informa que al brindis llegaron retrasados Aurelio Nuño y una de sus colegas. “Qué mal gusto de Aurelio -decían unos-. Apenas hace un par de años Aurelio era el niño Jesús y ahora no forma parte ni del nacimiento, qué bueno, eso le pasa por mamón”, dijo un secretario mientras se empujaba un tequila de hidalgo. “Creo que no es católico”, dijo la esposa de algún invitado.

El presidente se paseaba conviviendo un par de minutos con cada uno de los invitados, todos ellos atentos a los gestos y movimientos del primer mandatario, que no perdía el buen tono y daba palabras de aliento y agradecimiento. Alguien le preguntó por qué este año no hicieron intercambio. “A mí nunca me va bien en el intercambio”, respondió el presidente. “Primero Chong me dio un reloj chino, o sea pirata y una caja de pastes de su tierra. Eso no se le hace a nadie. Pinche Miguel Ángel, me amargó esa Navidad. Al año siguiente Rosario Robles me regaló unos CD de Pablo Milanés. Yo creo que se acordó de cuando estaba en el PRD o algo así y a mi señora le dio un huipil o de esas cosas que se ponen arriba como las que usa Margarita que parecen jergas, ¿ya sabes cuáles? Nomás le faltó agregarle un churro de mota, me cae. Y el año pasado Pepe Meade me regaló un libro. No mames, se pasó, eso fue la gota que derramó el vaso. Luego la gente piensa que a uno le dan coches y cosas carísimas y a mí me dan puras chingaderas, así que este año lo suspendí, no más me hacían enojar”.

Claudia Ruiz Massieu le reclamaba airadamente a su colega Calzada “a ver cuándo se te ocurre otra idea genial, idiota. Estoy harta de que me digan Lady Guacamole. Pinche gente todo se lo toman a mal. Tan bueno que me quedó. Luego hasta se quejaban de que en la receta no puse el aguacate. Imbéciles, si es guacamole lleva aguacate. Clarito lo dice en su nombre. Pero bueno, ¿ahora qué gran idea tienes pepón? ¿Vas a organizar un concurso de barbacoa o de tacos sudados?”.

Junto al nacimiento platicaban animadamente Ildefonso Guajardo y Pepe Meade. “Qué bueno que ya no está el ojete de Luis, ya no lo aguantaba con su intromisiones, Pepe. Pinche minion”. “Tienes razón Ildefonso, ya era insoportable, se metía en todo. Ojalá se vaya con Trump y se lo madreen por allá cuando le oigan su acento mexicano”. Una voz salió de cerca del nacimiento: “los estoy oyendo culeros”. Sorprendidos se dieron cuenta de que disfrazado de San José se encontraba el mismísimo Luis Videgaray.

Twitter: @JuanIZavala

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