Opinión

Brasileña y monopólica

Cuando uno aterriza en el aeropuerto de Monterrey, que más bien está en Apodaca, observa desde arriba un nutrido grupo de empresas y plantas industriales en esa vecindad. Es difícil dilucidar qué hay dentro de ellas, a menos que se tenga cierto grado de dominio sobre temas de manufactura e industria. Una de esas empresas es la firma brasileña Embraco, que se dedica a fabricar los compresores que se utilizan en los refrigeradores.

Embraco fue sancionada por parte de la Cofece por realizar prácticas monopólicas en nuestro país. Fueron, además, prácticas absolutas. La Cofece determinó que esta empresa, junto con otras sancionadas (entre las que se encuentra Whirlpool), fijaron precios “en detrimento de las condiciones de competencia de la industria y el bienestar de los consumidores”.

Es ciertamente difícil para un consumidor determinar el grado de daño que le puede causar que una empresa brasileña esté inmiscuida en una sanción por haber dañado la sana competencia en una industria. ¿Qué puede comprender el consumidor? A lo sumo, que los refris tienen un “piso” de precio al que se debe enfrentar cuando acude a una tienda como Liverpool o Sears. Es decir, difícilmente alguien podrá comprar un refri en menos tres mil pesos. Prácticamente todos los refrigeradores, por más básicos que sean, cuestan mucho más… y el compresor es el elemento esencial. El compresor hermético es al refri lo que el microprocesador a la compu.

Embraco dice que sus atributos son: “liderazgo tecnológico, excelencia operacional y sustentabilidad”, y que esos pilares “garantizan el diferencial de Embraco respecto a otras importantes empresas del mercado mundial”.

Añade que sus productos “son actualmente considerados como favoritos de las grandes ensambladoras de electrodomésticos…” Pues, ¿qué creen? Que la Cofece encontró que la palabra “favoritos” realmente significa que a los ensambladores de refris no les quedaba de otra más que comprarle a esta empresa los compresores a precios fijos, alejados de toda lógica de un mercado libre. Así pudo documentarlo la Cofece y llevar al conjunto de empresas a pagar una multa de 223 millones de pesos.

Embraco produce 37 millones de compresores herméticos de refrigeración cada año. Tiene presencia comercial en 40 países y producción en 6 (entre ellos México). Su pequeño compresor “EM” es de los más vendidos en el mundo. Tanto en ese como en otros modelos la empresa promete poco ruido y poca vibración.

Pero ruido ya hubo. La Cofece, de Alejandra Palacios, merece un aplauso por esta determinación; particularmente porque su investigación fue documentada por un informante bajo su programa de inmunidad. Tudo bem.

Twitter:@SOYCarlosMota