Opinión

¿Bóxer o brassiere?

Por estúpidos motivos culturales las mujeres mexicanas han vivido siempre debajo de los hombres. Soy partidario de la equidad entre hombres y mujeres en todos sentidos. No así de la igualdad, porque somos diferentes y eso es extraordinario.

En política, la participación de las mujeres ha sido fundamental en la historia mundial. Salvo casos excepcionales, las mexicanas han permanecido relegadas de la política. Ahora, por decisión presidencial, la mitad de las candidaturas deberán ser para mujeres, lo que ha puesto en verdaderos aprietos a los partidos políticos y a las propias mujeres.

Ya hemos visto aberraciones como el caso de las ‘juanitas’ que ganaron en las urnas y luego burlaron a sus electoras haciéndose a un lado para dejar las curules a sus maridos. Casos como esos, persisten.

De cara a las elecciones de este año, pero principalmente las de 2015, en las que se jugará buena parte de la gobernabilidad del país, los partidos se enfrentan a la cruel realidad: no tienen en número necesario de mujeres suficientemente preparadas para asumir esos cargos.

El enorme riesgo es que lleguen como diputadas, senadoras o presidentas municipales sin preparación política o académica suficiente y los machistas inconformes con la cuota de género podrán reprochar y condenar que se den cargos a mujeres sólo por su género.

Ante la urgencia de enfrentar este problema, en un mes quedará conformada la Federación de Mujeres Servidoras Públicas, que se dedicará a detectar y preparar mujeres para seguir escalando en puestos de elección popular. Se trata de ofrecer al menos tres opciones para cada candidatura destinada a mujeres, que puedan competir en igualdad de circunstancias que los aspirantes hombres y den los mismos resultados.

La verdad, el PRD lleva ventaja al PRI y PAN en eso de tomar en cuenta a las mujeres para puestos de elección popular, sin embargo hay ejemplos patéticos de mujeres en la política. También los hay, y muchos más, de hombres.

¿Por qué la mitad de las candidaturas deben ser para mujeres? ¿Por qué no el 70 por ciento? ¿O el 30? No se trata de establecer cuotas al azar, estamos hablando de un asunto de capacidad. Tampoco es una carrera de sexos. Que los cargos de elección popular, los del servicio público o en el sector privado sean para el más capaz, sin importar si es hombre o mujer.

Ojalá pronto sea así. Que las mejores mujeres y hombres conduzcan al país, por sus capacidades, honradez y talentos, sin importar si usan bóxers o brassiere.

Hasta el miércoles.

Twitter: @cachoperiodista