Opinión

Bowen devela el fraude de la 'reconstrucción' irakí


 
Estamos a 8 días del décimo aniversario del asalto a Irak y el reporte final al Capitolio de Stuart W. Bowen Jr, inspector especial general para la 'reconstrucción' del país árabe, resulta indispensable para documentar el carácter criminal de la guerra lanzada por George W. Bush.
 
Más de 60,000 millones de dólares de los contribuyentes norteamericanos se han gastado desde 2003 -tan sólo un tercio para entrenar y equipar a las fuerzas irakíes- y la conclusión es que "no se logró lo suficiente para el tamaño de los fondos empleados", señaló a AP la semana pasada Bowen, poco antes de entregar su informe, mientras que el premier Nuri el Maliki, quien preside un país en lucha y con la tercera parte de sus 31 millones de habitantes en la pobreza, sin abasto eléctrico ni agua potable, afirmó que la suma 'habría traído grandes cambios a Irak'.
 
En el reporte de Bowen, exasesor jurídico del gobierno de Bush en Texas, no sólo aparecen a manos llenas el dispendio y los planes absurdos, sino también los fraudes cometidos por las empresas contratistas, en su mayoría estadounidenses, ya que Bush 'castigó' a las de los países aliados que no apoyaron la invasión. Ahí está, por ejemplo, Anham LLC de Vienna, Virginia, que cargó a Washington un sobreprecio de 900 dólares por contactos eléctricos que valen siete dólares, o el caso de un oficial del Ejército que cobró 'decenas de millones' en sobornos para obtener el contrato de suministro de agua embotellada en Camp Arifjan, Kuwait, sede del 'programa de reconstrucción'.
 
Contraloría
 
Nada nuevo, sin embargo, que Bowen y la Oficina General de la Contraloría no hubieran ya expuesto a lo largo de esta década trágica. En 2007 revelaron que el Pentágono dispuso de 3,600 millones de dólares para cubrir el sueldo de los rebeldes sunitas que pasaron a su bando, al tiempo que la empresa de mercenarios DynCorp lucró con el mayor contrato del Departamento de Estado, por 2,500 millones de dólares, para 'entrenar' a la policía irakí.
 
De hecho, el mismo Bowen fue investigado por la FBI, al exagerar los 'ahorros' que su agencia logró en la antigua Mesopotamia. Hoy los 60,000 millones de dólares que registra se quedan cortos, ya que la Oficina Legislativa del Presupuesto calcula que el gasto total de EU, incluyendo operaciones militares, asciende a 767,000 millones de dólares; el grupo Proyecto Prioridades Nacionales los eleva hasta 811,000 millones, teniendo en cuenta que algunos 'programas' todavía están en marcha.