Opinión

Bonos por 50 mil mdp para escuelas y maestros

 
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IEEPO. (Cuartoscuro)

¡Qué dolor la foto del niño ahogado!

No hay duda, la situación de la educación en nuestro país ha sido deficiente. Se agravó con la fallida simulación de una descentralización que nunca existió, que no cambió nada de como venía operando antes de la misma. Muchos vicios más se fueron acumulando con el tiempo, como el pago de días adicionales fuera de lo convenido; la práctica de pagar a los comisionados con recursos públicos, particularmente del FAEB o propios; utilizar plazas docentes para los administrativos, o seguir pagando a diputados y presidentes municipales. Por cierto, circula en internet la imagen de una exdiputada oaxaqueña –Hita Ortiz– cobrando en el IEEPO y salió una nota informativa de 13 ediles mixtecos que también lo hacían. (Noticias 29.08.15).

Con la desconcentración surgieron prácticas que afectaron las finanzas subnacionales, como la doble negociación, la homologación para los maestros de los subsistemas estatales en las entidades donde los hay, prestaciones fuera de lo convenido y la existencia de déficits que se fueron “peloteando”, hasta llegar a lo que ya todos conocemos. El cambio de fórmula de distribución del FAEB a partir de 2008 hasta 2014, generó grandes perdedores y unos cuantos ganadores, lo que agravó el problema financiero de la mayoría.

Por ello era necesaria la reforma educativa, que considerara en un primer plano la evaluación docente, saber cuántos maestros existen, centralizar para depurar las plantillas y acabar con los privilegios fuera de la ley.

Con la creación del FONE se abrieron muchas oportunidades para mejorar el sistema, como acabar con los comisionados y la simulación de administrativos con plazas de docentes. Sin embargo, queda pendiente cómo solventar los déficits generados por el FAEB, revisar y cambiar la fórmula de distribución y transparentar su cálculo, así como los muchos pendientes financieros no honrados en su oportunidad.

Por otro lado, no hay duda de que hoy Oaxaca es un laboratorio para lograr buenas prácticas, pero cada acción de mejora es un reto mayúsculo, por ejemplo, el pago a los maestros. La Sección 22 con una red de pagadores habilitados, tenía el poder de condicionar el pago a cambio de que el maestro acudiera a sus marchas, podía descontarles cuotas adicionales, cobrar porcentajes derivados de las plazas compradas, ejecutar descuentos en nómina y obligar firmas.

El pago a los trabajadores a través de medios electrónicos no se pudo hacer en Oaxaca como en los estados urbanos, no sólo por la mafia que controlaba los pagos, también por el hecho de no haber suficientes sucursales bancarias en la entidad. Pero el nuevo IEEPO lo tiene que hacer, y en poco tiempo. Lo que sé es que están avanzando gradualmente en la creación de una red institucional y bancaria, a pesar de titubeos y temores de no lograrlo dentro del gobierno y de la propia SEP. En la información pública se aprecian los avances en el proceso de bancarización, casi concluido, de otros 30 mil maestros, que no han hecho caso a sus líderes. Los que no estén preparados para ello o hayan comprado las plazas, deben salir inmediatamente.

En cuanto al deterioro físico de las escuelas, esto es notorio, como se puede apreciar en los datos del Censo Educativo. Lo real es que las escuelas no han tenido dinero para el mantenimiento y donde están mejor es donde los padres de familia aportan recursos, tiempo o trabajo. Por eso es muy importante el compromiso del presidente, de colocar bonos por 50 mil millones de pesos de aquí a 2018, y canalizarlos a través del Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM), en su vertiente de inversión, aunque no se trate de recursos presupuestales.

Twitter: @davidcparamo

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