Opinión

Bómboro quiñá quiñá

 
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Humberto Moreira.

Gil no quisiera ponerse insistente y necio, pero caracho. Gamés lo leyó en su periódico Reforma. Durante al menos tres años, Humberto Moreira y Juan Manuel Muñoz Liévano, El Mono, gozaron de lujos y derrocharon dinero en España, según las investigaciones de la Fiscalía Anticorrupción de ese país: “Las pruebas son las mismas tanto para Moreira como para Muñoz. Hicieron lo mismo, traer dinero y gastárselo en alquiler de propiedades, viajes, coches, restaurantes. No eran adquisiciones, eran rentas”, reveló una fuente de la Fiscalía que pidió permanecer en el anonimato. Gamés se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: puede ser falsa la aseveración de esa fuente anónima, pero puede ser verdadera.

El Bómboro quiñá quiñá, es decir Moreira, vivía con su familia en una residencia de la exclusiva zona Sant Cougart, cuya renta era de tres mil 960 euros (80 mil pesitos) más o menos. La renta mensual, dice la nota de Ismael Rivera, era equivalente al costo del Máster en Educación y Comunicación que el exgobernador de Coahuila cursó en la Universidad Autónoma de Barcelona y que cuesta tres mil 920 euros (otros 80 mil pesitos). Según Moreira, ese curso lo pagó el SNTE. Se dice que la renta se la pagaba su abuelita, ya muy grande y muy generosa. Di por qué, dime abuelita, di por qué me pagas la renta. En fon.

Que se sepa, la abuelita de Humberto no tiene nada qué ver con la mega deuda que Moreira, Humbert, le dejó a Coahuila y a su hermano, el gobernador Moreira Moreirita. Gil canta y baila: el Bómboro quiñá quiñá. Sabrosón: el Bómborooo. Es que de veras.

DEUDAS
Si la lectora y el lector quieren tirar su alma por la ventana y averiguar de las deudas que han contraído los gobernadores de los estados, no dejen de leer “Nocturno de la democracia mexicana”, un texto alarmante y desolador de Héctor Aguilar publicado en la revista Nexos. Oigan esto por piedad, pero antes depositen ocho gotas de Rivotril en un poco de agua e ingiéranlas como si fuera una cicuta benéfica para el alma adolorida: “es un hecho que la democracia descentralizó el gasto y enriqueció las haciendas estatales. El dispositivo institucional que convirtió esta abundancia inesperada en una invitación a la corrupción y el dispendio fue la soberanía estatal (…). Entre el año 2000 y 2014 los estados y los municipios recibieron transferencias por unos 355 mil millones de dólares de recursos federales (…). Con estos recursos federales, cuyo gasto aprueban los congresos locales, vimos sucederse en los estados catastróficas historias de endeudamiento y corrupción. Los gobiernos estatales no sólo gastaron con liberalidad los dineros de su renta federal, sino además se endeudaron algunos al extremo de la quiebra poniendo estos recursos como garantía de nuevos préstamos”.

Gil caminó sobre la deuda de cedro blanco, perdón, la duela, como si hubiera cumplido 96 años y dijo en voz alta: a esto se le llama el Bómboro quiñá quiñá: el fiestón, el 'reven'. Tráigase a unas muchachas, cómprese un coche, vaya a Miami y arregle unos bienes raíces, en Nueva York hay oportunidades, los terrenos aquellos, ¿un yate?, pero no muy grande. Y todo con recursos públicos.

Probablemente Humberto Moreira y el nuevo PRI sean el emblema de esta forma de endeudarse, aunque el PAN y el PRD participen de igual forma de la fiesta inolvidable. Oigan, señores de Morena, ¿no le van a ofrecer a Gilga algo?, ¿aunque sea la nueva novela, es un decir, de Laura Esquivel? No, tampoco exageremos, una cosa es una cosa y otra cosa es la prosa hueca.

OAXACA
Y hablando del rey de Roma, Cué se asoma. Su periódico La Jornada le ha dedicado a Gabino Cué la primera plana: “Llevó Cué a un nivel sin precedente el saldo de la deuda de Oaxaca”. Y desde luego: “Cercanos a Cué se enriquecen”.

Sí, vienen las elecciones, pero nada tienen que ver con el hecho real de que cada vez haya más abuelitas que favorezcan en sus testamentos a los gobernadores y sus amigos y amigas. José Antonio Estefan Garfias, candidato del PRD-PAN posee en cuentas de Austin, Texas, según La Jornada, fondos disponibles por 27 millones de dólares. El Bómboro quiñá quiñá. ¿Mentiras? Puede ser, pero la nota afirma que la cuenta 7323258 fue abierta allá en Austin. En fon. ¿Se mudará Gilga a La Jornada y a Morena? No, pero caracho, ¿no es un poco demasiado?

Gil lo oyó en una cantina: al perro que tiene dinero se le llama señor perro.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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