Internet y el 'nuevo' Renacimiento

Nelly Acosta - Domingo, 21 de Abril de 2013 04:39

 

 

 

Un día despertamos y el mundo había cambiado. Eso sentimos quienes nos vimos súbitamente obligados a migrar, casi de pronto, a una nueva forma de trabajar, pensar, monetizar nuestro conocimiento y hasta de aprender y enseñar. Sí, llegó Internet.

 

Se trata de un fenómeno poco fácil de desmembrar. Tal y como aseguran periodistas como James Breiner, vivimos en medio de un “nuevo Renacimiento”, es decir, un gran invento (hoy el Internet; y en el año 1600, la imprenta), provocó grandes cambios en todos los aspectos de la vida. Si cree que esta idea es exagerada, sólo recuerde cómo hace 3 años hacía amigos, trabajaba, se informaba o compraba cosas… y cómo lo hace ahora.

 

No ha sido fácil. Sobre todo porque aún no se logra entender toda la magnitud de los cambios.

 

Y es que este Renacimiento en realidad no es “tan nuevo” ni tampoco es meramente tecnológico: están involucrados factores culturales, sociales y económicos.

 

Muchos disfrutamos, por ejemplo, de recordar el antes y el después de las situaciones: de cuando hacíamos la tarea en una máquina de escribir mecánica, por ejemplo, o de cómo regresábamos la cinta de un cassette con una pluma Bic.

 

Con ello, confirmamos que la idea de “nuevo” se percibe más por el cambio inmediato que supone y por todo el cúmulo de nostalgias que evocan, que por su vigencia. ¿O cómo explicarnos que el web, que llegó a nuestras vidas hace menos de 20 años, se haya creado hace más de 80?

 

¿Y LOS MEDIOS?

 

No se escapan. “Actualmente viven un proceso de redefinición a causa de la convergencia digital”, dijo en algún momento una profesora de periodismo, de la Universidad de Barcelona (Núria Almiron). Parecía profecía. Desde hace una década, cientos de medios off line (los llamados tradicionales) ya han migrado al mundo online, ya sea de manera voluntaria o presionados por la competencia y las necesidades comerciales. A ello, habrá que sumar la llegada de cada vez más “medios nuevos” que se crearon exclusivamente para web.

 

Sí, es la llamada “compleja transición” de la que habla Roberto Igarza.

 

Entre los cambios más evidentes de estos cambios está cómo el trabajo y conocimientos de los profesionales (que trabajan en los medios) se mezclan con las de los participantes (públicos), que antes sólo eran meros destinatarios del mensaje.

 

Esto explica el gran fenómeno de los blogs y sitios web creados por no-periodistas, que logran reflejar a detalle parte de todos los cambios: dan voz a quienes antes no la tenían, hablan de lo que callan los medios tradicionales (o lo que ya olvidaron) y sobre todo, crean una especie de diálogo entre los creadores y sus lectores.

 

La cosa es más compleja de lo que suena: al cambiar los mecanismos de consumo del público, la industria mediática de todo el mundo se ha visto obligada también a transformarse.

 

Este proceso implica el desarrollo de nuevos géneros. Llámeles como guste: la idea implica una nueva generación de usuarios con conocimientos mediáticos e informáticos avanzados, que tienen una sed casi insaciable de participación –y crítica, no siempre fundamentada--.

 

Gestionar y complacer a este ‘nuevo’ público, sin perder al tradicional –que no consume las versiones online ni le interesan-- tampoco ha sido sencillo: los medios se ven obligados a ser lo más interactivos, ofrecer nuevas experiencias, ser personalizables, a compartir la información, involucrar al lector, redefinir su publicidad, entre un largo, larguísimo e insaciable etcétera.

 

Y no, los cambios no tienen para cuándo acabar.

 

Para los medios, lo ‘nuevo’ de ahora parece estar en los medios móviles (celulares y Tabletas) y los ‘nuevos’ formatos digitales para TV, radio y prensa escrita… pero resulta confuso saber qué es lo que parecerá ‘nuevo’ dentro de unos meses o par de años.

 

Y para quienes trabajamos en esto, el reto es adaptarse a la incertidumbre y a la convergencia: saberse inmerso en el cambio –si el cine que tiene más de 100 años sigue evolucionado, ¡cuánto más estará por llegar!-- y avivar los sentidos para no entrar en pánico y encontrar la manera de atender a los nuevos retos.

 

Ya lo dijera el multimillonario Ted Turner, quien fundara la cadena de noticias CNN: “No me gustaría estar en el negocio de los diarios en este momento. Creo que Internet se los va a comer…”