Nelly Acosta - Domingo, 14 de Abril de 2013 09:24
Algunos le llaman la ‘Fiebre del Espacio’. Sí, estamos hablando de Internet.
Sorprende: un software registra 4,000 descargas al día sin la menor publicidad. No es pornografía. Tampoco videos chuscos o chismes de famosos. Lo que hizo Chris Laurel fue crear Celestia, una aplicación gratuita que permite hacer recorridos virtuales en 3D por el espacio y sus planetas, 120,000 estrellas y 30 galaxias.

Era el 2001 cuando inició la idea. Lo subió al sitio gratuito SorceForge y así empezó todo: generó una comunidad sin proponérselo, tanto de co-productores –hoy son 5--y de cientos de expertos de academias, universidades e institutos de todo el mundo, que hoy le aportan información e imágenes. Celestia ya es reconocida por la Agencia Espacial Europea y es utilizada por la NASA para dar clases a estudiantes, por la calidad de sus imágenes y la certeza de sus datos.
A simple vista, parece un mero proyecto académico, pero lo cierto es que ha generado tanta expectativa que marcas como Google y Microsoft están intentando repetir el esquema para conquistar también las estrellas.

Google creó la aplicación Google Sky y Microsoft abrió el World Wide Telescope. Ambos permiten hacer recorridos virtuales al espacio, 100% gratuitos, gracias a las imágenes que les aportan varios telescopios instalados en institutos de todo el mundo.
A la lista, se suman los proyectos de Orbiter, XEphem y Starry Night.
En esta fiebre por conquistar el espacio a través del internet, la inversión de tiempo parace ser más relevante que la del dinero. Microsoft, por ejemplo, dijo haber preparado su idea en 16 años. Celestia ha sobrevivido más de 13 sólo gracias a la comunidad más grande de expertos que dedican su tiempo libre a alimentarlo. Google… bueno, pruébelo una vez e intente medir el número de horas que quedará atrapado buscando ‘algo’.

Aun así, es imposible preguntarse de dónde sacarán el dinero para mantenerse con vida.
Al momento, estos sitios –en especial Celestia—viven de donaciones de aficionados, que aunque son constantes dudo que cubran los gastos de infraestructura. Estos sitios, de los que cada vez hay más, poco saben de rondas de inversión o incubadoras de negocios. Incluso, los proyectos de Google y Microsoft parecen meros experimentos, de ésos que se pueden dar el lujo de lanzar las empresas con dinero de sobra.
Quizás la excepción a la regla sea el proyecto de Starry Night, que vende parafernalia del espacio, vía web, a la usanza de sitios como Amazon y eBay, con la esperanza de convertirse en el proveedor número uno de libros y accesorios para astrónomos y aficionados.
¿Y los demás? ¿Veremos próximamente a una refresquera patrocinando los ciber viajes por el espacio? Quizás. Mientras tanto, lo invito a disfrutar estos sitios desde su casa; sólo una advertencia: no haga planes adicionales. ¡Son sumamente adictivos!