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Cristina Ruiz de Velasco - Lunes, 15 de Abril de 2013 16:51
Sin duda, uno de los factores de avance en el proceso de Reforma en materia de telecomunicaciones es el actual debate incluyente generado en nuestro país. La suma de todos los actores (Gobierno, empresas, sector académico y sociedad en general) fortalece la construcción de una base más sólida para el desarrollo del sector Telecomunicaciones en beneficio de los mexicanos.
En este sentido, el pasado 10 de abril tuve la oportunidad de compartir la opinión de Nextel de México ante el Senado de la República, durante los Foros Públicos como parte de un importante ejercicio democrático. Dos de los objetivos principales que estoy convencida debe lograr esta Reforma son:
Ahora bien, no perdiendo de vista estos objetivos, es importante subrayar 4 temas que requieren especial atención:
1) si bien es importante definir puntualmente las facultades de un nuevo órgano regulador para el sector de Telecomunicaciones, es de igual importancia la conformación del mismo. No se debe dejar de lado la experiencia tan necesaria en el sector, debiéndose reconsiderar en este sentido los actuales candados que por tiempos o trayectoria profesional (5 años a ex funcionarios o ex empresarios), limitan la incorporación de actores con más trayectoria y experiencia.
2) Se debe combatir la “litigiosidad”, pero sin dejar a los agentes económicos en indefensión o en la incertidumbre jurídica. Los juzgados especializados deben evitar la tramitación de juicios sin fundamento y lograr una mejor evaluación del impacto al interés social de las negativas de medidas suspensionales.
3) Siguiendo la tendencia, que actualmente ha tenido un impacto positivo a nivel global, el Dividendo Digital (banda de 700 MHz) debe estar en manos de los operadores, ya que son estos quienes tienen la capacidad de un mayor aprovechamiento de este recurso en beneficio de los usuarios. La asignación a un organismo público para la construcción, operación, mantenimiento y supervisión de esta banda, debe ser muy cuidadosa. Por otro lado, las zonas rurales y semi urbanas no deben quedar fuera de esta Iniciativa, es fundamental que los recursos públicos presten suma atención a garantizar servicios de telecomunicaciones en donde hoy no se ofrecen o donde no hay suficiente competencia.
4) Es necesaria también una definición puntual y clara de “dominancia”. Esta definición debe referirse a la participación nacional en el mercado relevante y no en la prestación de los servicios; a la capacidad que tiene de fijar precios unilateralmente y a las barreras que impone a la existencia, entrada, oferta y poder de los competidores.
La Iniciativa representa en sí misma un gran avance y paso adelante para las Telecomunicaciones en México, pero es en el debate y en el análisis de la misma, en donde encontraremos puntos de acuerdo que fortalecerán y harán de esta Reforma una referencia integral e incluyente para un sector más dinámico y competitivo.
En Twitter: @CristinaRDV