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Carmen Haro - Viernes, 10 de Mayo de 2013 09:55
Uno de nuestros roles más importantes como mamás es encargarnos de la alimentación y salud de los miembros de nuestra familia.
Al llevar a cabo esta función, usualmente las mujeres olvidamos el cuidado de nuestra propia alimentación, es ahí donde conviene responder lo siguiente: ¿En las últimas semanas o meses te has puesto a pensar en ti, en lo que necesitas?
Debido al ritmo de vida actual, en ocasiones la mujer no se alimenta de forma adecuada, lo que significa que podría estar dejando de lado el consumo de nutrientes necesarios para llevar una vida más saludable.
Ahonado a esto, el querer estar delgada –según los cánones de belleza vigentes-, lleva a muchas mujeres a realizar dietas poco saludables y, usualmente, sin la supervisión de un profesional de la salud.
Enfocarse en los alimentos con alto nivel de nutrientes necesarios, que incluya alimentos de todos los grupos, es primordial para tener un adecuado rendimiento ante los múltiples roles que desempeñamos: mamá, profesionista, amiga, cocinera, etc.
Alimentos necesarios en la dieta diaria
• Incluye pescado en tu alimentación al menos una vez por semana.
• En relación a la leche y sus derivados elige las versiones bajas en grasa.
En el caso de las mujeres, existen algunos nutrimentos a los que se les debe de prestar especial atención, como son:
Hierro: Es un nutrimento clave en la salud de la mujer, no sólo durante el embarazo, sino también para prevenir anemias o deficiencias de hierro.
Ácido Fólico: Las fuentes principales de ácido fólico son: hígado, vegetales verdes, frijoles, jugo de naranja y cereales fortificados.
Calcio: Es un mineral necesario para la formación, fortaleza y crecimiento de los huesos, vital para las funciones musculares normales y para la coagulación sanguínea.
Podemos encontrarlo en productos lácteos, tortilla y cereales fortificados.
Algunas recomendaciones adicionales que debes tomar en cuenta:
• Mantén un peso saludable. Pon especial atención al tamaño de las porciones que consumes, considera que no puedes seguir comiendo las mismas cantidades que cuando tenías 20 años.
• Reduce la ingesta de sal (sodio) para prevenir la hipertensión arterial y evitar la retención de líquidos.
• Toma suficiente agua, alrededor de 2 litros al día, para mantenerte hidratada y eliminar toxinas.
• Lleva una vida activa y realiza actividad física de forma regular (de preferencia desde la edad adulta joven) para prevenir el debilitamiento de los músculos y huesos y ayudar a prevenir fracturas por caídas o golpes en etapas posteriores.
• Por último, pero no por eso menos importante, mantén tu estrés bajo control, además del ejercicio hacer actividades que disfrutes como escuchar música, leer un libro o estar en contacto con tus amigas y familiares te puede ser de gran ayuda.
Recuerda que las elecciones que hagas de alimentos y de estilo de vida afectan tu bienestar. Por lo tanto, empieza a construir una vida saludable desde hoy para poder disfrutar de un futuro con calidad de vida.
Carmen.insk@kellogg.com
Twitter: @carmeninsk
www.insk.com