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Carmen Haro - Viernes, 12 de Abril de 2013 12:06
El estilo de vida actual puede llegar a convertirse en un riesgo para nuestra salud. Elementos como el estrés, la falta de tiempo para relajarnos o hacer actividades que nos distraigan; practicar algún tipo de ejercicio físico, así como una mala alimentación, pueden ser factores que afecten tu salud, dando origen a algunos padecimientos como sobrepeso u obesidad, enfermedades cardiovasculares, desórdenes de sueño, problemas digestivos, etc.
Lo anterior no significa dejar de realizar nuestro trabajo o cambiar de forma radical nuestro estilo de vida para poder mantener nuestra salud, sino la búsqueda del equilibrio en todas las actividades diarias, realizando pequeños cambios que nos traerán grandes beneficios.
Si tu estilo de vida es agitado y lleno de estrés, sigue leyendo, ya que encontrarás a continuación algunas sencillas sugerencias que te pueden ayudar:
• Identifica el origen de tu estrés
Reconocer el origen del problema, en este caso de tu estrés, es el primer paso para solucionarlo. Puedes comenzar por identificar cuáles son las situaciones o causas que dan origen a tu estrés para dar los primeros pasos para encontrar la solución más adecuada.
Ten presente que es probable que no vayas a poder eliminar el estrés en tu vida, pero lograrás aprender a manejarlo mejor y a vivir con él sin que afecte tu salud.
• Desayuna todos los días
La mejor forma de comenzar el día es con un desayuno saludable. La clave es incluir en tu desayuno al menos un alimento de cada grupo con base en el Plato del Bien Comer (frutas y verduras, cereales, leguminosas o alimentos de origen animal). Si tienes dudas puedes encontrar el Plato del Bien Comer.
Un ejemplo puede ser un vaso de leche descremada, cereal y la fruta de tu preferencia. Como ves un desayuno saludable no tiene que ser complicado; puedes dejar algunas cosas listas desde la noche anterior y así ahorrar tiempo.
• Fracciona tu alimentación
La recomendación de los expertos es realizar 5 comidas al día: desayuno, comida, cena y 2 refrigerios entre cada una de ellas. Lo anterior te permitirá mantener tu metabolismo activo y mantener un peso saludable.
Puedes planear tus refrigerios con anticipación y llevarlos desde casa: fruta o verdura picada, jugos naturales de fruta, yogurt, barras de cereal, etc.
• No te saltes comidas
Saltarse comidas puede afectar tu salud, ya que por una parte, llegarás a la siguiente comida con mucha hambre y acabarás comiendo en exceso y por la otra, puede ser un factor más que incremente tu nivel de estrés.
• Mantente bien hidratado
Cuando llevamos una vida muy ocupada es común olvidar tomar suficiente agua. Los expertos recomiendan tomar al menos 2 litros de agua al día. -Es fácil confundir la sensación de hambre con sed, la próxima vez que sientas un antojo intenta primero beber un vaso de agua natural-.
• Realiza actividad física
Seguramente al comienzo de este punto encontraste casi imposible llevarlo a cabo debido a tu estilo de vida -sin tiempo ni siquiera para dormir-; no obstante, debes saber que realizar algún tipo de ejercicio físico y mantenerte activo a lo largo del día te ayudará a mantenerte saludable.
• Relájate
Busca hacer algo que disfrutes y que te ayude a relajarte como escuchar música, leer un libro, yoga, platicar con tus amigos o familia, etc.
• Duerme
Busca que tu sueño sea reparador, no te saltes la cena, pero tampoco cenes de forma abundante, trata de hacerlo al menos dos horas antes de ir a dormir.
• Involucra a tu familia
Los fines de semana pueden ser una buena oportunidad para practicar algún ejercicio como andar en bicicleta o correr, además los ayudará a fortalecer los lazos familiares.
El estilo de vida actual nos hace olvidar a la gente que queremos, aquéllas que nos hace sentir reconfortados, tal como la familia y amigos.
Tómate el tiempo suficiente para estar con ellos y compartir momentos que te llenarán de mucha energía, optimizando con ello tu salud.
Contacto:
Carmen.insk@kellogg.com
Twitter: @carmeninsk
www.insk.com