Opinión

Biodinámica mexicana

 
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Finca.

En febrero asistí a la cena de aniversario de uno de mis restaurantes favoritos en el Distrito Federal: Quintonil. Pero en esta ocasión no hablaré de ese lugar o de la cena, sino de uno de los vinos que sirvieron y que llamó mi atención: Finca La Carrodilla.

La botella y etiqueta de este vino mexicano son elegantes, imposible que pasen desapercibidas, pero lo que me cautivó fue su descripción que habla de una viticultura “agroecológica” y del “proceso natural cósmico” de la vid. Automáticamente lo vinculé a la agricultura biodinámica que cada vez se escucha más en torno al vino, en la cual influyen los tiempos de la luna y los astros para la cosecha de la uva y su vinificación.

Viajé a Ensenada en mayo e insistí para que me dejaran conocer la vinícola aunque no estuviera oficialmente abierta al público. Sus dueños fueron sumamente amables y accedieron a recibirme. Descubrí que el proyecto es mucho más complejo de lo que imaginé.

Se trata de un programa complementario de Hacienda La Lomita, una de las vinícolas del Valle de Guadalupe con mayor inversión y más calidad en los años recientes. Esto no es distinto con La Carrodilla, que desde su construcción parece traída directamente desde alguno de los valles vinícolas más modernos del mundo.

Llegando a la finca —que lleva por nombre a la virgen patrona de los viñedos de Mendoza, Argentina— conocimos lo que verdaderamente implica la biodinámica: no sólo es planear los procesos de acuerdo a los tiempos astrales —aunque esto es importante para las preparaciones de la tierra según las estaciones o para las cosechas de forma armónica con los ciclos lunares— sino que, más allá de eso, esta corriente da importancia a la interacción de todos los cultivos dentro de un área determinada.

Es decir, debe crearse un pequeño ecosistema donde cada planta y cada ser vivo tengan una razón de ser. Yendo aún más lejos, esta misma armonía debe ser la base de las relaciones sociales de los involucrados, y para ello se busca tener una especie de cooperativa entre los trabajadores para que tengan la libertad de desarrollar nuevos ideas dentro de las áreas a su cargo. Se trata de un proyecto ecológica y socialmente responsable.

Por ahora tienen tres vinos monovarietales –de una sola uva–: Cabernet Sauvignon, Shiraz y Tempranillo. Algunas de sus vides tienen más de 30 años, por lo que dan como resultado vinos complejos y con potencia. La enología de Reynaldo Rodríguez les brinda elegancia, haciendo de su Cabernet Sauvignon, por ejemplo, un vino aterciopelado con aromas de frutos oscuros, vainas de vainilla y un sutil toque herbal.

Twitter: @Ysusi

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Finca La Carrodilla

 

La Carrodilla

Vinoteca Polanco

Darwin 37, col. Anzures.
5254-6051

Vinoteca Altavista

Calzada al Desierto de los
Leones 63, local 3 y 4,
col. San Ángel.
5616-1176

Vinoteca Coyoacán

Miguel Ángel de Quevedo 287,
local 10 B, col. Romero de Terreros.
5658-6455

Twitter: @LaCarrodilla

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La Carrodilla