Fuiste tú?
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Fuiste tú?

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Fuiste tú?

07/08/2018
Actualización 07/08/2018 - 14:19

El día de ayer se hizo pública la conformación del colectivo “Fuiste tú?” (@FuisteTu_Mx, www.fuistetu.org), que reúne a un grupo de organizaciones sociales y empresas que han trabajado sobre temas relacionados con la participación ciudadana, el control de la corrupción, el impulso a la transparencia y el fortalecimiento de los mecanismos democráticos de rendición de cuentas. El objetivo que persigue Fuiste tú? es traducir a lenguaje ciudadano la información que publica la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre el análisis que hace de la Cuenta Pública, y facilitar que se dé un debate público más amplio e informado sobre dónde hubo posibles fallas en el uso del dinero público y dónde no.

Este análisis y “traducción” de la información de la ASF a un lenguaje menos técnico para alimentar la discusión pública sobre la revisión de la Cuenta Pública era un tema que se había vuelto necesario desde hacía mucho tiempo.

Como se sabe, la ASF es un órgano técnico y autónomo que forma parte de la Cámara de Diputados, cuya misión es la de fiscalizar y auditar el uso de los recursos públicos federales, sea quien sea que los maneje. En otras palabras, la ASF tiene el mandato de fiscalizar, mediante auditorías, a los tres Poderes de la Unión, órganos constitucionalmente autónomos, entidades federativas, municipios y en suma, a todo ente que ejerza recursos públicos federales, incluyendo empresas e individuos.

La aparición de Fuiste tú? en el panorama de la discusión pública sobre el papel de la ASF dentro del Sistema Nacional Anticorrupción se da en un momento en el que se anuncian cambios importantes en la forma de trabajar de esa institución. En el mensaje introductorio al documento “Marco de referencia de la fiscalización superior. Primera entrega de informes individuales”, correspondiente a la Cuenta Pública 2017 (https://www.asf.gob.mx/Trans/Informes/IR2017a/documentos/InformeGeneral/Informe_Jun2018_CP.pdf), el auditor superior David Colmenares, subraya un aspecto sobre el trabajo de la ASF que ha sido predominante en la forma en la que se sitúa la discusión sobre la revisión de la Cuenta Pública. Ahí, el auditor comenta que en el debate público se ha dado importancia “excesivamente [a] las estadísticas sobre los resultados preliminares de la auditorías”.

En efecto, el día de la entrega de los informes de la ASF, donde aparecen los hallazgos preliminares de sus revisiones, se da una suerte de “linchamiento” en la opinión pública de las instituciones que tuvieron observaciones. No se toma en cuenta que esas observaciones preliminares son precisamente eso, hallazgos iniciales sujetos a ser solventados en posteriores revisiones. Muchos de esos hallazgos preliminares de la ASF son posteriormente solventados por las instituciones observadas. Sin embargo, en el imaginario colectivo queda la mancha de la observación inicial.

Las observaciones preliminares no son el resultado final del trabajo de la ASF, sino parte de un proceso, en el que se obtiene más información y el trabajo de fiscalización se va decantando y se vuelve más preciso con el tiempo, con el fin de determinar con la mayor exactitud posible, dados los instrumentos legales, técnicos y humanos con los que cuenta la ASF, quién gastó bien y quién gastó mal.

Esta dinámica en la que se enfatizaba en medios sólo una parte del proceso de fiscalización de la ASF no podía continuar en el contexto de la construcción de un Sistema Nacional Anticorrupción, en el que debe darse importancia a los resultados finales del trabajo de las instituciones que lo conforman, y no sólo a una parte de los procesos. En palabras del auditor, el énfasis debe pasar de “los montos de las observaciones [a] […] los efectos en la gobernanza de la entidades públicas y su contribución real a la rendición de cuentas”.

El trabajo de Fuiste tú? se enfoca al análisis y “traducción” de las revisiones que hace la ASF sobre los recursos que ejercen las instituciones auditadas. Dicha información debe ser leída con una pizca de sal: en primer lugar, hay que tomar en cuenta que la ASF no revisa todas las instituciones ni todo el dinero que ejercen las instituciones auditadas, sólo una parte; en segundo lugar hay que tomar en cuenta que aun cuando los recursos se encuentren comprobados por las instituciones, existe la posibilidad de que hayan entregado información falsa.

Bajo esas advertencias, Fuiste tú? publicará en su página información fácil de comprender sobre las instituciones auditadas –con base en las actualizaciones de la propia ASF–, de los diez casos más relevantes para bien y para mal, esto es, las diez instituciones con el mejor desempeño en cuanto a recursos comprobados y las diez peores. Un dato interesante sobre el trabajo de Fuiste tú? es que en la lista de las peores instituciones –con datos de la Cuenta Pública de 2016–, los primeros cuatro lugares corresponden a los gobiernos estatales de Chihuahua, Veracruz, Nuevo León y Quintana Roo. Otro aspecto que es refrescante sobre este colectivo, es que su nombre es una pregunta abierta y no una acusación, un je’accuse. En esto hay un reconocimiento implícito de las organizaciones que encabezan este esfuerzo sobre que lo que realmente importa para la rendición de cuentas es el resultado final del trabajo de las instituciones y no los procesos intermedios o la búsqueda de impacto mediático.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.