Opinión

Beltrones vs. AMLO

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Manlio Fabio Beltrones

1. La elección 2006 ha sido la más reñida de la historia. Al final, la diferencia fue de 0.56 por ciento. López Obrador la impugnó en todos los tonos, desde teorías conspiratorias hasta mentiras deliberadas. Pero nunca cuestionó el financiamiento y propaganda en radio y TV.

2. No podía impugnar la equidad. La Coalición por el Bien de Todos contó con más recursos monetarios y tiempos en medios electrónicos que el PAN. Sin mencionar que AMLO había estado 5 años en campaña, gracias a sus conferencias matinales, como jefe de Gobierno, transmitidas todos los días, con impacto nacional.

3. Pasado 2006, PRI y PRD pusieron en el centro de la agenda una nueva reforma electoral. Beltrones condicionó, abiertamente, el voto a favor de la miscelánea fiscal –que proponía Felipe Calderón– a que se aprobase lo electoral. Y así fue.

4. La reforma fue un retroceso, una verdadera contrarreforma: se decapitó al IFE, se inscribió en la Constitución la prohibición de las campañas negativas, se convirtió a la autoridad electoral en un órgano censor, se expropió tiempo a los medios electrónicos y se spotizaron las campañas.

5. 2012 mostró, hasta el hartazgo, la contrahechura del nuevo ordenamiento: transmisión de jingles, carencia de debate, IFE y TRIFE censurando a troche y moche, y la ausencia de campañas negativas. En suma, banalización y bombardeo irracional de spots en radio y televisión.

6. Pasado 2012, como verdaderos sísifos, PAN y PRD decidieron volver a empezar. El problema no era la equidad, sino la presunta compra de votos y voluntades. Nueva vuelta de tuerca. Incluyó desaparición del IFE (creación del INE) y se conservaron: a) la sobreregulación (precampañas, intercampañas, campañas); b) la spotización; c) la prohibición de campañas negativas, bajo la forma de condenar la “calumnia”; y d) la negativa de que ciudadanos u organizaciones civiles hagan propaganda en medios electrónicos. De manera tal, que si Trump fuese candidato en México, ninguna organización ciudadana podría denunciar su racismo mediante spots en radio o televisión.

7. Lagunas de la nueva ley permitieron al Partido Verde, en la elección intermedia, utilizar spots para informar de su trabajo, que fueron denunciados por panistas y perredistas como propaganda electoral antes de los tiempos establecidos por la ley.

8. Ahora, López Obrador irrumpe en medios electrónicos, tal como hizo en la elección intermedia, con spots que constituyen, sin duda alguna, propaganda para alcanzar la Presidencia de la República.

9. Spots bien hechos que se transmitirán en 2016 y 2017. AMLO no está violando la ley. Se está apoderando de algo que le pertenece. Morena no es un partido ni una liga, es su cofradía, suya, propia, y actúa en consecuencia. Más aún, ahora que fue elegido presidente por aclamación.

10. Dice el dicho, y dice bien: nadie sabe para quién trabaja. Beltrones no impulsó la contrarreforma 2007 con la intención de pavimentar el camino de AMLO a la Presidencia; su objetivo y expectativa fue abrir espacio para su candidatura en 2012.

11. Vueltas que da la vida, ahora Beltrones se inconforma con lo que sin duda es una “trampa”, porque se rompe la equidad, pero al hacerlo, y plantear una nueva reforma electoral, fortalece aún más la posición de AMLO. Mago de la manipulación y victimización, El Peje ya acusó recibo y está denunciando un complot en su contra, similar, dice, al intento del desafuero en 2004.

12. El PAN, por su parte, ha fijado su postura: Ricardo Anaya se pronunció contra cualquier enmienda; a menos que incluya la segunda vuelta, entre otras cosas.

13. Así que todo indica que, una vez más, AMLO hará campaña y se mofará del espíritu de la ley. La propaganda y la complicada situación del país, en todos los órdenes, desde la economía hasta la inseguridad, trabajarán a su favor. Se puede anticipar, pues, que llegará a 2018 como un candidato muy fuerte.

14. Tal vez sea hora que Beltrones et alii hagan un examen de conciencia y aprendan, aunque tarde, la lección: sobre regulación y limitaciones a la libertad de expresión no son buenas, y terminan por volverse un bumerán. O, parafraseando a Santa Teresa: cuídate de lo que legislas, porque te será aplicado.

Twitter: @sanchezsusarrey

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