Opinión

Basave

 
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Agustín Basave. (Tomada de Facebook)

Cuando Gil leyó en sus periódicos que Agustín Basave se afiliaba al PRD con la intención de postularse a la presidencia del partido, algo en su interior le dijo cosas tremendas: un priista dirigirá al partido de la izquierda, por eso estamos como estamos. Si la lectora y el lector requieren una muestra de que los dirigentes perredistas perdieron la brújula y de que la tienen en los pies ahí está: Basave.

Los perredistas han incursionado en la oscuridad para traer a un personaje de la noche. Serio y de verdad, ¿ustedes necesitan a un mayordomo colosista en la dirigencia? ¿A un académico de aquí y de allá sin más conocimiento político que las reglas priistas? ¿Eso tenemos para dirigir al PRD? Qué pena. Caracho: “no voy a decir mentiras, para mí sería un privilegio dirigir al PRD, pero de ahí a que ya esté cocinado este acuerdo, aún no. Hay varios precandidatos y varias personas con muchos méritos que quieren participar”. Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: señores del PRD, ¿ustedes creen que Basave puede renovar al PRD? Confundir la honestidad con la mediocridad no da para sacar a un partido de la barranca. Oigan: ¿ustedes quieren desaparecer? Si quieren, lleven a Basave a la presidencia del partido.

Oigan esto: diputado priista, miembro del grupo San Ángel -¿alguien se acuerda?-, viuda de Colosio, oxfordiano sin pena ni gloria, autor de varios libros que nadie ha leído. En el amplísimo estudio se oyó un lamento: ay, mis hijos perredistas.

En los pasillos del perredismo, a nadie le parece un escándalo traer de fuera un presidente que se hizo en el PRI, vivió del PRI, comió del PRI, en fon. Oigan esto: “no quiero que el PRD sea una oposición radical, pero tampoco quiero que sea pactista, yo creo que los tiempos de los pactos ya pasaron, yo sí quiero que el PRD sea oposición, oposición clara e inequívoca a este gobierno que le está haciendo mal a México”. No dejen, encumbren a Basave.

Nada qué hacer
El señor Basave dijo que en México “la transición democrática culminará cuando el PRD llegue a la presidencia”. Gamés caminó sobre la duela de cedro blanco y se dio un fuerte tope en un muro de carga: ¡soc! Qué barbaridad, Gilga les desea suerte con su nuevo presidente. Como el rayo y la centella, Basave dio a conocer la creación de un consejo consultivo ciudadano integrado por personas que no pertenezcan al PRD. Lo que el académico Basave quiere decir es que dentro del PRD no hay personas confiables para reconstruir y rehacer al partido, igual y tiene razón, pero entonces su lugar no debería ser la presidencia de ese engendro. Que Basave busque su lugar en el PRI, que le pida chamba a Beltrones; la verdad, de dónde sacan que puede dirigir al PRD.

El priismo del perredismo
Basave no tiene pelos en la lengua. El nuevo virtual líder del PRD se siente orgulloso de su paso por el PRI, de su militancia colosista: “si el pasado priista condenara a alguien en el PRD, el partido quedaría seriamente mermado”. Aigoeeei. Bien. Pues no se lo tomen a mal a Gil, pero caracho, ¿nada diferencia al PRI y al PRD? Bien pensado, Basave no es más que un sueño de Colosio que desapareció con esa ilusión, un académico fallido, un político de poca monta, un suspiro de la historia.

Según una nota publicada en su periódico Milenio, Miguel Barbosa ha dicho que hay un acuerdo para que sea Basave el presidente del PRD. Belaunzarán y Ríos Piter siguen en la contienda. No ganarán, pero uno de los dos debería presidir al PRD. ¿Cómo la ven? Sin albur. Caracho: denle tiempo y espacio a los jóvenes, que ellos hagan su asunto, un partido de abuelos nunca llegará al poder. En fon.

La máxima de Cocteau espetó en el ático de las frases célebres: “La juventud sabe lo que no quiere antes de saber lo que quiere”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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