Opinión

Barbosa y la vieja casona de Xico

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Los quiero mucho a todos, dijo Barbosa durante su último informe en el Senado. (Cuartoscuro)

Las puertas se abrieron de la vieja casona de Xicoténcatl en la que el cadáver del emperador Maximiliano fue colgado de los pies para extraer su sangre antes de su embalsamiento. Sonó imponente la banda de las Fuerzas Armadas y al término de las notas musicales en el lobby, también asilo de militares enfermos en la dictadura de Santa Anna, el anfitrión engrosó la voz.

–Hay costos y hay desgastes que hay que asumir en la política, pero nunca renunciar a los principios. Yo soy un hombre de izquierda y militante del PRD– dijo ante pura gente importante como representantes de los tres poderes, organismos autónomos del Estado mexicano y más de 20 embajadores de naciones extranjeras.

Miguel Barbosa estaba en la catarsis de su último discurso como presidente del Senado, donde ni Ernesto Cordero del PAN ni Raúl Cervantes del PRI, sus antecesores, o no pudieron o no quisieron despedirse en ese acto majestuoso en el que ayer relumbraron los acabados arquitectónicos del inmueble prestado apenas para el filme de James Bond.

Carlos Navarrete, presidente del PRD, presionado a presentar su renuncia al cargo porque los simpatizantes de la izquierda dieron la espalda a su partido en las elecciones de junio, fue el primero de los más de 300 invitados en levantarse de la silla y marcharse con zancadas largas.

–Mi hermano Emilio Gamboa. Mi hermano Ernesto Cordero– fueron elogios no aclamados por Navarrete, pero aplaudidos por los secretarios Miguel Osorio Chong, Luis Videgaray y José Antonio Meade acomodados en una plataforma especial del patio.

Barbosa alabó las reformas del presidente Peña Nieto apoyadas en el Congreso.

Y mencionó ocho veces la palabra transparencia en su despedida a la que también invitó al director de Banxico, a los titulares de la Suprema Corte, Trife, CNDH, Inai e INE, menos a Juan Manuel Portal, auditor de la Federación que reportó en marzo un gasto escondido en el Senado por más de mil 200 millones de pesos durante 2013.

–La ASF no pudo hacer su labor porque no se proporcionó información para evaluar la racionalidad del gasto o saber si los recursos se ejercieron para llevar a cabo trabajos legislativos– fue la conclusión por escrito de Portal.

Un acto parecido de despedida, pero que sólo congregó cuerpo diplomático, fue el de la entonces perredista Ruth Zavaleta al dejar la presidencia de la Cámara de Diputados y ahora gris integrante del PVEM de la Legislatura saliente de San Lázaro.

Barbosa busca mantener la coordinación del PRD en el Senado y luego ser candidato al gobierno de Puebla.

El sucesor
Toca ocupar al PAN la silla que deja vacía Barbosa. Dos competidores del grupo se perfilan con posibilidades. José Rosas Aispuro, expriista que renunció a ese partido cuando se le negó la candidatura al gobierno de Durango, y Roberto Gil, exsubsecretario de Gobernación con Calderón.

–Estoy listo para ello– dijo Rosas al final del informe del perredista. Está seguro que va a derrotar a su compañero de partido.

–¿Ya lo platicó con Ricardo Anaya, nuevo presidente del PAN?

–He estado en pláticas en mi partido y con mis compañeros senadores para lograrlo– dijo.

Falta ver que dice Gil, ayer ausente en el acto.

10 SEGUNDOS… Quien decidió mantenerse tapado fue Rafael Moreno Valle que construye su proyecto a Los Pinos desde que llegó a la gubernatura de Puebla.

Twitter: @alexsanchezmx

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