Opinión

Barbas a remojar

La operación limpieza en Michoacán apenas comienza. En la Casa de Gobierno se escuchan versiones, algunas muy convincentes, de que el arraigo del exgobernador interino Jesús Reyna, generará una onda expansiva.

Las señales son fuertes y anticipan que si uno de los personajes considerados más influyentes en Michoacán fue puesto a disposición de la justicia federal, qué no ocurrirá con presidentes municipales y uno que otro productor, que deberán aclarar su vinculación con los grupos criminales.

Pero ojo, nadie espera que se repita aquel triste y bochornoso episodio conocido como el “michoacanazo”, detonado el 26 de mayo de 2009 durante el gobierno de Leonel Godoy, y que terminó con la detención de 27 funcionarios públicos, diez de ellos alcaldes, el que al paso del tiempo sólo llevó a un ridículo a la PGR. Se aprendió de esa vez.

El que falta

Entre las muchas aristas que tiene el tema de Mexicana, en el ámbito político la versión más fuerte es que no había de otra.

Y se sabe que en la decisión de suscribir un convenio de los acreedores de la aerolínea que permitió sacar del concurso mercantil al taller de mantenimiento MRO, tuvo que ver la intermediación de los titulares de las secretarías de Comunicaciones y del Trabajo, Gerardo Ruiz Esparza y Alfonso Navarrete Prida, quienes tejieron fino para que Banorte, Bancomext y ASA se sumaran a lo que consideraron como la única alternativa de solución a ese conflicto laboral.

Los expertos en el tema de los malosos coinciden en que la cuestión ahora es que si ya aprehendieron a El Chapo, cayó El Chayo y neutralizaron a El Kike, nada más falta ir por el Gastón.

Santas sesiones

Pues nada, que los legisladores enarbolan la máxima napoleónica: “despacio, que voy de prisa”. Y a pesar de que no perdonarán el asueto de Semana Santa, dicen que todo lo previsto saldrá en este periodo de sesiones. ¿Será?