Opinión

Banxico, primero alza
que baja

 
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Banxico

Una vez más los vehículos de comunicación del Banco de México no sólo no alimentan las expectativas de baja en la tasa de fondeo sino que parecen colocar las probabilidades en otro sitio. Las minutas de su reunión de octubre refrendaron tal mensaje y la encuesta Citibanamex de expectativas podría revelar las reacciones de los analistas ante dicho discurso este mismo viernes. Considero que hay suficientes frentes abiertos que podrían generar volatilidad financiera como para evitar recortes en la tasa de fondeo al menos durante el primer semestre de 2018.

¿Qué se discutió en la última reunión de política monetaria de Banxico? Subrayo tres ideas clave.

Primero, algunos miembros de la Junta de Gobierno se muestran flexibles al manifestar que no se descarta ningún escenario de política monetaria. Segundo, contrasta la referencia explícita a que no se descarta la posibilidad de ajustes al alza en la tasa de política monetaria y un miembro vuelve a subrayar que la expectativa de ajuste a la baja incorporada por el mercado se basa en supuestos no realistas y se antoja poco prudente. Tercero, a pesar la ausencia de específicos, se reconoce explícitamente un deterioro en el balance de riesgos de la inflación (sin especificar si afecta a corto o a mediano plazos).

Lo anterior nos lleva a reiterar que no sólo no se está alimentando la probabilidad de recortes en la tasa de política monetaria; el sesgo de política parece todavía inclinado hacia alzas. Es decir, al menos por ahora el tono del Banco Central sigue siendo 'halcón'.

¿Cuáles son los factores que podrían evitar recortes en los siguientes meses? Subrayo tres en orden de importancia.

Primero, la continuación del proceso de normalización de la Fed y la convicción que recientemente han mostrado sus autoridades no sólo en seguir avanzando (reducción de hoja de balance) sino de acomodar una nueva alza antes de que concluya este mismo año. De hecho, la probabilidad de un movimiento de esta naturaleza se ha incrementado de 60 hasta 80 por ciento en las últimas dos semanas.

Segundo, la incertidumbre propia del actual proceso de renegociación del TLCAN que justo acaba de alcanzar los temas proteccionistas que sabíamos se iban a abordar tarde o temprano. Tercero, el proceso electoral de 2018.

Tal como abordamos recientemente en este espacio, la mayoría de los factores arriba señalados ya afectan al tipo de cambio de manera significativa en la dirección de crecientes riesgos inflacionarios (depreciación del peso frente al dólar). De hecho, el comportamiento errático, y en varios casos negativo, de los flujos de capitales hacia los mercados locales en los últimos meses ya sugiere cierta ansiedad.

Ajustemos bien los cinturones, nos esperan varios meses de incertidumbre y posible volatilidad financiera. Ante tal escenario, no se puede descartar un Banco Central que seguirá manteniendo un tono 'halcón' al menos hasta mediados del siguiente año. No obstante, el primer trimestre de 2018 podría ser un mes polémico para la política monetaria ante un entorno de aguda caída de la inflación y vigencia de incertidumbre financiera. 

Twitter: @joelvirgen

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