Opinión

Banxico, de camino hacia un nuevo recorte


 
Hace más de un mes, tras sorprender al consenso de mercado y de analistas, el banco central local optó por recortar la tasa de fondeo a un día en 25 puntos base (pb), a 3.75 desde 4 por ciento. En aquel momento, Banxico subrayó la presencia de un contexto de mayor holgura en la economía, con riesgos de mayor deterioro asociados, y una trayectoria de descenso en la inflación, con riesgos favorables predominantes.
 
En esa oportunidad, el banco central optó por no ser específico respecto de la trayectoria inmediata para la tasa, tal como comunmente suele hacerlo en ciclos de relajación de política monetaria. Tampoco se sugirió que se tratara de un movimiento único. De esta forma, y desde mi interpretación, el banco central decidió mantener sus opciones abiertas.
 
Pocos días después de la sorpresiva decisión, el contexto fue alineándose para conformar lo que creo es un entorno que sesga la balanza del lado de un nuevo recorte en la tasa de fondeo. En esta afirmación, se hace un esfuerzo por ver a través de los ojos del banco central y se intenta dejar de lado un enfoque puramente normativo que pudiera o no contrastar con tal enfoque positivo.
 
En este contexto, pienso que hay al menos cuatro elementos que apoyarían un nuevo recorte en la tasa de fondeo de, al menos, 25 pb. A continuación los enlisto en orden descendente de acuerdo a lo que percibo sobre su importancia:
 
Primero, el que la Reserva Federal de EU haya optado por no anunciar un menor ritmo de compra de activos financieros el mes pasado creo que extiende la ventana de oportunidad de Banxico en el mantenimiento de una postura acomodaticia, al menos hasta diciembre de este año (cuando asignamos una alta probabilidad de que tal anuncio de la Fed sea efectuado).
 
Desde mi lectura de la minuta correspondiente a la reunión de septiembre, la posible inminencia de tal anuncio de la Fed (que el mercado esperaba se presentara sólo algunas sesiones después del anuncio de Banxico), fue una de las principales causas detrás del desacuerdo de dos miembros de la junta de gobierno de Banxico para efectuar el recorte.
 
Segundo, la inflación de septiembre sorprendió a la baja y sus resultados sugirieron un limitado impacto en precios (al alza) asociados al reciente desastre natural provocado por Ingrid y Manuel.
 
Tercero, a pesar de que estimo un impacto marginal negativo sobre la actividad económica asociado a tal desastre natural, sus efectos, en adición a la continuación de la temporada de ciclones, no favorece una percepción de mejoría desde la actual holgura de la economía y sus riesgos asociados.
 
Cuarto, los recientes eventos relacionados con la discusión de la reforma fiscal en el Congreso parecen apuntar en dirección de la percepción de Banxico de un limitado impacto inflacionario asociado a la propuesta. En particular, el posible impacto inflacionario de primer orden implícito en la propuesta de reforma aprobada por la Comisión de Hacienda de la Cámara baja podría ser cercano a 60pb desde 120pb que estimábamos originalmente para la propuesta del Ejecutivo.
 
Por último, no descarto que en asociación con la reciente incertidumbre fiscal de EU, en conjunto con el acuerdo temporal alcanzado recientemente, se pudiera incorporar al balace de riesgos (I) en lo concerniente al potencial lastre fiscal para la economía de EU y (II) los riesgos latentes sobre las condiciones financieras. Los dos elementos de riesgo jugarían en sentido opuesto.
 
 
Twitter: @joelvirgen