Opinión

Bansefi y el futuro de las finanzas populares

1
 

 

[Cuartoscuro] SHF y Bansefi reportan descensos en su utilidad.

Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social, A.C.

El nombramiento de Alejandra del Moral como nueva Directora General del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (BANSEFI)- la flamante nueva Banca Social Mexicana- forma parte de los cambios al gabinete ampliado derivados del proceso electoral en curso, ya que su antecesor buscará una diputación federal para el periodo 2015-2018.

Para el sector financiero social este es un cambio que genera mayor incertidumbre por diversos motivos. En principio porque el sector de ahorro y crédito popular tiene 14 años remando contra la corriente para generarse una reputación, profundizar el mercado y atender a la población excluida por la banca comercial. La lucha por tener un marco regulado con la Ley de Ahorro y Crédito Popular y la ley que regula a las Sociedades Cooperativas, la presión sobre la autoridad regulatoria para depurar instituciones financieras fraudulentas y no susceptibles de autorización; así como la pugna porque las políticas públicas abran paso a la profundización de este mercado, ha sido una labor constante del Sector de Ahorro y Credito Popular.

Entre los hechos mas importantes, las pequeñas instituciones financieras rurales han innovado en materia de microfinanzas, acercándose cada vez más a sus clientes con tecnologías, diseño de productos adaptados, metodologías de trabajo con mujeres e indígenas, brindando educación financiera y ampliando su mercado entre los más pobres del país. El sector público ha impulsado políticas públicas exitosas como PATMIR, que en su tercera fase ha promovido el ahorro rural como ningún otro programa lo ha hecho antes, bancarizando a más de 800,000 personas con perfil rural, de bajos ingresos y sobretodo, a través de la profundización del mercado y la diversificación de instituciones financieras locales.

La preocupación del sector con este nombramiento; así como ocurría con el anterior, es el alto perfil político de la nueva Directora general vis-à-vis la poca experiencia financiera que demanda una Banca Social de la envergadura de Bansefi y más todavía, frente al tamaño de los retos de inclusión financiera y profundización del mercado que tiene México. Tan sólo por mencionar un dato, México mantiene un nivel de cuentahabientes de 27% entre 2012 y 2014, de acuerdo al Reporte Global de Desarrollo Financiero del Banco Mundial, que comparado con el nivel que tiene Canadá (95%) y EUA (88%) dan muestra de los pasos agigantados que tiene que dar nuestro país para alcanzar a nuestros principales socios comerciales, sin hablar de la distribución ya que de ese 27%, el 58% son cuentahabientes del sector de más altos ingresos. En una frase: seguimos con un alto nivel de exclusión financiera en la base de la pirámide y esto debe superarse si pretendemos crecer económicamente y ser un país avanzado.

En contraste con los desafíos, el nuevo perfil político de la Directora recién nombrada, siembra la duda de tener un cambio de 180 grados en la política y mandato de Bansefi, a costa del desarrollo del mercado, es decir, revivir el estilo de banca social de los años setenta, en donde la banca pública suplía la oferta del mercado y se convierte en un banco populachero, clientelar, altamente exitoso en términos de su capitalización política, pero en detrimento de un sector que ha invertido 50 años en desarrollarse.

Otra de las preocupaciones surge en relación con el descrédito que ha tenido recientemente el sector de ahorro y crédito popular con el fraude en FICREA, ya que ha pesar de ser un mandato de Ley para BANSEFI no se ha visto un pronunciamiento de la nueva directora a favor de coadyuvar al esclarecimiento del asunto y sobre todo, a discutir medidas preventivas y de supervisión mucho más efectivas en coparticipación con el Sector de Ahorro y Credito Popular y con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Es decir, no se percibe un apoyo contundente hacia el sector de banca social, ya que el asunto FICREA no se circunscribe a un segmento de población afectada, sino a una caída en la reputación en cascada sobre las finanzas populares.

Asimismo es urgente que BANSEFI envíe señales al mercado sobre la política pública y los lineamientos de operación en detalle sobre el componente de microfinanzas en el programa Prospera, ya que conforme avanza la operación y el periodo electoral, la discrecionalidad abona a la especulación en la utilización clientelar y electoral de las cuentas de ahorro, los seguros de vida y los créditos que sean operados a través de Bansefi. Las instituciones financieras de ahorro y crédito popular apuestan por una política mucho más competitiva y abierta, participativa y democrática.

Por lo tanto, necesitamos certidumbre y muestras de continuidad a las políticas que se han venido implementando con éxito en los úlitmos años y que han contribuido a la mejora del sector financiero nacional y no apostamos a un retroceso que reduzca espacios de competencia y concentración del mercado, ni de monopolios privados, mucho menos de monopolios públicos.

También te puede interesar

REDFIN: autorización financiera que le da un aliento a Guerrero en medio de sus heridas abiertas

¿Qué tanto sabemos del enfoque de género y el empoderamiento de mujeres rurales?

La crisis permanente de un modelo económico agotado