Opinión

Baja la inflación

1
 

 

inflación

El INEGI anunció que el nivel de precios al consumidor no solo no subió en el mes de enero, sino que bajó en 0.09 por ciento. Esto no significa que los precios de todos los bienes y servicios se redujeron en el mes, como es obvio, sino que el promedio ponderado tuvo una ligera disminución con respecto al mes anterior. Así que mientras algunos precios tuvieron un incremento, otros disminuyeron en mayor medida.

La mayor reducción en los precios estuvo en los servicios de telefonía de larga distancia nacional (la cual se eliminó), en telefonía internacional, en el transporte aéreo y en algunos productos agrícolas como son el jitomate y el chile, que tienen una alta volatilidad. Por su parte, los mayores incrementos se dieron en alimentos como la papaya, la papa y algunos servicios como son los derechos por el servicio de agua. Especialmente relevante es que el Índice de Precios Productor también se redujo en el mes, pero en un mayor porcentaje, ya que bajó -0.22 por ciento. Resaltan las disminuciones en los precios de productos mineros y en la generación de electricidad.

Aunque lo anterior no significa que la inflación se convierta en deflación, esto es que se inicie una tendencia de baja en los precios al consumidor, si da un respiro a las presiones que había en los mercados, sobre todo respecto a tasas de interés. Además, reduce el riesgo de que la devaluación del peso de los meses pasados se trasmita a los precios.

Habrá que estar pendiente de lo que suceda en los siguientes meses.
Esta reducción en los precios no solo está sucediendo en nuestro país, sino que ya lleva ocurriendo varios trimestres en otros países, como en Europa, donde existe un riesgo importante de que se tenga deflación.
Así, hay bajas de precios en España, en Italia, en Grecia, en Suiza y otros países. Además, los precios al consumidor en los Estados Unidos están bajando por la fuerte caída en el precio de la gasolina y el gas.

Aunque menores precios benefician a los consumidores en el corto plazo, puede no ser benéfico en el mediano y largo plazo, sobre todo si la baja es resultado de caídas en la demanda de los consumidores, que provoca caída en las ventas y en la actividad económica, en la cantidad de empleos creados y en consecuencia en los precios. Deflación como resultado de recesión no es un signo positivo para las economías. Además, menores niveles de precios elevan en términos relativos la magnitud de las deudas, lo cual propicia la quiebra de empresas.

Sin embargo, menores precios a los consumidores como resultado de mayor competencia en los mercados, eliminación de monopolios y menores impuestos, mayor competitividad y productividad de las empresas, así como de una mayor producción son síntomas positivos de una economía más sana.

Entre los aspectos positivos de la menor presión en la inflación están que retarda los aumentos que se esperaban en las tasas nominales de interés, además de que varias empresas se beneficiarán de menores precios en sus costos de producción, con lo que aumentarán sus márgenes de utilidades.

* Economista

También te puede interesar:
Se anuncia un recorte del gasto público
Oportunidades y retos económicos en 2015
​¿Qué tanto afectará la caída del petróleo?