Opinión

Bachelet, con un pie en La Moneda otra vez


 
El domingo, en uno de los países latinoamericanos más conservadores se dará una elección inédita para la presidencia en el periodo 2014-18, con dos mujeres amigas de la niñez en liza por el Palacio de La Moneda en Santiago de Chile: La socialista Michelle Bachellet y la conservadora Evelyn Matthei.
 
Sin embargo, salvo una sorpresa, la principal encuestadora del país andino, CEP, ya dio por descontado ––con 47 por ciento frente a 14–– el triunfo de la ex mandataria Bachelet, candidata de la coalición Nueva Mayoría que reemplaza a la Concertación por la Democracia, superada en 2010 por el Ejecutivo saliente, Sebastián Piñera, de acuerdo a los resultados de su último sondeo, divulgado en octubre en apego a la ley electoral. El interés de los chilenos se concentra, entonces, en la posibilidad de una victoria en primera vuelta de Bachelet y la futura integración del Congreso, donde la alianza de centro izquierda tiene ahora 57 de 120 diputados y veinte de 38 senadores.
 
 
La mayoría legislativa de Bachelet, primera mujer en ocupar la presidencia de Chile en 2006, cuando pocos le auguraban éxito “pues soy divorciada y agnóstica”, según se definió, será clave para las ofertas de su proyecto: Educación gratuita para todos, luego de las intensas protestas de los jóvenes en los últimos años, e impuestos más altos para las empresas, intocables desde los tiempos de la dictadura pinochetista.
 
 
Desigual
 
Hoy, expone Bloomberg, con un ingreso promedio anual de 19 mil 100 dólares, Chile es el país a la vanguardia económica en la región, pero también el que padece el sistema escolar más segregado y las mayores inequidades sociales en la OCDE, aún por encima de Estados Unidos y México.
 
 
Para revertir esa situación, no hay duda de que los chilenos apuestan por la dos veces mandataria, con todo y los errores que empañaron una gestión por demás eficaz, como el fracaso inicial del sistema de autobuses Transantiago y la lenta respuesta al terremoto de 2010.