Opinión

Ayotzinapa, ¿y ahora qué?

La crisis generada por la desaparición y asesinato de los 43 normalistas de Ayotzinapa no fue generada por el gobierno de Enrique Peña Nieto. Miente quien afirma que fue el gobierno quien los secuestró y asesinó. Miente quien dice que fue un crimen de Estado. Sin embargo, es cierto que el gobierno asumió una crisis que no le era ajena y debía atender, [pero] lo hizo tarde, mal, y ahora está consumiendo su credibilidad.

También es cierto que quienes operaron mal, con torpeza, a destiempo, increíblemente siguen trabajando en el gobierno, a pesar de su ineficacia. Urge analizar, tomar decisiones y ejecutarlas, ya. A pesar de que el gobierno desde hace semanas capturó a los autores intelectuales y materiales del asesinato, sigue pagando el costo social y mediático.

Urgen cambios y un viraje. Urgen nuevas capturas, porque no todos los culpables están en la cárcel. Urge que nos diga por qué los mataron.

Urge que Ángel Aguirre Rivero, el gobernador con licencia de Guerrero, afronte su responsabilidad, cualquiera que ésta sea. Algunos enterados dicen que podría enfrentar a la justicia, acusado de omisión.

Urge que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, afronte la parte de responsabilidad que le corresponde en la peor crisis de gobierno que ha enfrentado Enrique Peña Nieto.

Por otro lado, las iniciativas de reformas constitucionales que envió el presidente al Congreso parece que no tienen un camino fácil para su aprobación, ni fueron bien recibidas en el Legislativo. De entrada, muchos priistas se ausentaron a la hora de defenderlas, frente a la andanada de la oposición que se cansó de golpear al presidente, su gobierno y sus iniciativas. A los partidos de oposición les ofendió que fueran enviadas por el Poder Ejecutivo sin un cabildeo previo, a ‘botepronto’. Otra vez falló Osorio Chong, precisamente el encargado de ‘planchar’ ese tipo de asuntos.

Hoy se discute si habrá periodo extraordinario, cosa que no hace nada felices a los legisladores, quienes ya tienen listas sus maletas para disfrutar de sus vacaciones de fin de año.

Una vez confirmada la identidad de uno de ellos [de los normalistas desaparecidos], todo apunta a que, efectivamente, los mataron. Lo que aún no sabemos es por qué los mataron. Algunas versiones de inteligencia aseguran que varios de esos 43 normalistas estaban relacionados con la delincuencia organizada. El problema es que desde el gobierno hay temor de hacer públicas varias declaraciones e indicios al respecto, porque no sería ‘políticamente correcto’.

Ya estamos a unos días de terminar 2014. Algunos apuestan a que las fiestas de este mes bajen la presión en el país y que con el inicio de 2015 el ambiente mejore. Ya vemos si tienen razón.

Twitter: @Cachoperiodista