Opinión

Ayotzinapa: 'Guerreros
Unidos' contra 'Los Rojos'

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Padres y familiares de normalistas piden ayuda para encontrar a los 43 desaparecidos. (Enrique Villagómez/Corresponsal)

Los padres de los normalistas asesinados piden ayuda a la banda criminal Los Rojos para conocer “la verdad” sobre el destino de sus hijos, secuestrados en Iguala por instrucciones de la autoridad local, y ultimados en Cocula por sicarios del cártel Guerreros Unidos.

Ya resulta innegable que los jóvenes asesinados fueron víctimas del enfrentamiento entre los carteles rivales Los Rojos y Guerreros Unidos.

Es comprensible que el padre de un desaparecido acuda ante quien sea con tal de tener información de su hijo, incluso que el auxilio se lo pida a una banda de asesinos.

Pero el hecho de que sean Los Rojos los que entren en escena por el caso de los desaparecidos de Ayotzinapa, tiene una connotación mucho mayor para esclarecer aún más los lamentables sucesos de septiembre último.

Es que desde hace años se menciona la cercanía entre el cártel de Los Rojos y los directivos de la Normal Isidro Burgos de Ayotzinapa.

El Cepillo, uno de los asesinos de los normalistas y que torturó e interrogó personalmente a los cabecillas de los estudiantes secuestrados en Iguala, declaró a la PGR que de acuerdo con los testimonios que obtuvo en esa noche, los normalistas fueron enviados a Iguala por petición de Santiago Mazari Hernández, El Carrete, líder de Los Rojos.

La petición de El Carrete se hizo, de acuerdo con los testimonios, a los directivos de la normal de Ayotzinapa con el objetivo de arruinarle un evento a la esposa del alcalde, precandidata a la presidencia municipal y líder del cártel rival Guerreros Unidos.

Los Rojos no querían que la alcaldía de la importante plaza de Iguala continuara en manos del clan Abarca-María de los Ángeles Pineda, y estaban dispuestos a darle batalla.

Cuando se dio a conocer la versión de El Cepillo, en el sentido de que los normalistas fueron enviados a Iguala por instrucciones de Los Rojos, el líder de esa organización criminal, El Carrete (Santiago Mazari), sacó una manta diciendo que ellos no tenían relación alguna con los hechos.

Ahora, padres de los 43 normalistas, encabezados por Emiliano Navarrete, le han mandado mensajes públicos a El Carrete para que les diga la verdad pues no confían en la versión del gobierno.

En lo dicho: los padres de los normalistas tienen todo el derecho a pedir entrevistas hasta con el Diablo si es necesario para obtener una esperanza de que estén vivos.

Pero la tarea de la justicia es otra. La PGR debió haber llamado desde hace tiempo a declarar a los directivos de la Normal Isidro Burgos para que respondan a los señalamientos de uno de los detenidos, en el sentido de que los jóvenes fueron mandados a Iguala por órdenes de Los Rojos.

La investigación está coja sin la versión de los directivos de Ayotzinapa.

Tienen que responder por qué mandaron a los jóvenes, en su mayoría de primer ingreso, a robar camiones y desplazarse hasta Iguala, cuando el plan era “botear” en la vecina Chilpancingo.

Una respuesta a esa pregunta es que los hayan mandado sus presuntos amigos, aliados o jefes del cártel de Los Rojos, con quienes los padres de los normalistas buscan ahora reunirse.

Twitter: @PabloHiriart

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