Opinión

Avances en el tema del emprendimiento femenino

María Eugenia Elizundia C.*

El fenómeno del emprendimiento femenino sigue creciendo de forma importante en México y en toda Latinoamérica, he aquí algunos de los datos más relevantes que surgen de los últimos estudios de este tema.

Las mujeres siguen mostrando una tendencia a trabajar por su cuenta; generalmente el número de socios que tienen es menor que la de los hombres y muy pocas comienzan con más de tres socios, siendo éstos en su mayoría familiares y/o amigos.

El obtener recursos para comenzar un negocio sigue siendo el principal problema al que se enfrentan todos los emprendedores, pero principalmente las mujeres. Al reconocer y aceptar que ellas tienen mayores retos para obtener recursos, en México y en el resto del mundo han empezado a surgir diferentes grupos de fondos dirigidos principalmente al financiamiento de negocios operados por mujeres.

En cuanto al crecimiento de sus empresas, en muchos casos son las propias aspiraciones de las mujeres y su deseo de mantener un balance entre trabajo y familia lo que lo limita. Este deseo de balance las lleva a enfocarse principalmente en sectores comerciales y de servicios, que normalmente generan menores ingresos.

En comparación con otros países, en México las mujeres siguen teniendo un menor acceso a educación superior, lo que limita su emprendimiento. Adicionalmente, quienes sí la tienen, reciben un menor entrenamiento en áreas importantes, tales como administración, planeación, aspectos legales y contables. Para mejorar esta problemática han comenzado a surgir centros de educación y entrenamiento para las mujeres de todas las edades. Algunas empresas privadas han creado sus propios programas para fomentar el emprendimiento en las mujeres. En las universidades, los cursos con enfoque emprendedor se han incrementado notablemente; de todas maneras el número de mujeres comparado con el de los hombres que toman este tipo de cursos es todavía muy inferior. Existe la propuesta de que la educación emprendedora debe comenzar desde la primaria, para que desde temprana edad, tanto mujeres como hombres comiencen a sensibilizarse acerca del tema.

El emprendimiento y la innovación siempre han ido de la mano, definiendo innovación como la oferta de productos o servicios que son nuevos para la mayoría del público y que pocos o casi ninguno ofrecen el mismo producto. En México existe la percepción de que innovar es identificar alguna idea fuera del país y traerla, lo cual es una forma diferente de ver la innovación y, a pesar de la creencia de que la mujer innova menos que el hombre, en diferentes estudios se puede comprobar que esto no es completamente cierto.

Mucho se habla de las historias de éxito, pero hay que saber que para que exista una de ellas seguramente hubo muchos fracasos, las cuales hay que dar a conocer. Es muy difícil “pegarle” desde la primera vez. Este miedo al fracaso no debe ser una limitante en el empeño y en la búsqueda de nuevas oportunidades de negocio, la cual en su momento, después de muchos intentos, probablemente llegará, pero “ojo”: no es por suerte. Siempre, detrás del logro hay un gran esfuerzo, un método que se debe de seguir, una planeación y sobre todo, mucho trabajo. También es muy importante promover programas de mentores y, de ser posible, fomentar el contacto personal para la creación de redes sociales entre las mismas mujeres.

Según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM, 2012), en su último estudio de México muestra que ha habido algunos avances en el tema, principalmente en el área de infraestructura, pero sigue habiendo mucho camino por recorrer principalmente en la cuestión del financiamiento, en la promoción de políticas gubernamentales, un mayor conocimiento y difusión acerca de cómo funcionan los sistemas de mercado y la promoción de una educación emprendedora en todos los niveles.

La mujer tiene una gran capacidad de autoemplearse, por lo que es necesario aprovechar esta cualidad, pero hay que empezar a enfocarla y trasladarla a un emprendimiento con mayor valor, aporte económico a la sociedad y principalmente, atendiendo a una urgencia nacional: la generación de empleos.

*Profesora de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Anáhuac

Correo: meelizun@anahuac.mx