Opinión

Autodefensas llevan a balcanización


 
 
 
Antier miércoles ocurrió un interesante contrapunto en materia de seguridad:
 
 
--En Tamaulipas, donde en dos años los militares y el gobierno estatal recuperaron espacios territoriales de la soberanía del Estado que estaban en poder absoluto del crimen organizado, el Congreso inscribió en letras doradas el homenaje al primer centenario del ejército. El general secretario Salvador Cienfuegos Zepeda y el gobernador Egidio Torre Cantú significaron el hecho de que las instituciones son las únicas que tienen validez en los espacios del Estado.
 
 
--En Aquila, Michoacán, el ejército aplicó la ley, desarmó a grupos de autodefensa, detuvo a su líder, comprobó la ilegalidad en el uso de armas de fuego y se encontró con la parte más importante de la crisis: la autodefensa es una avanzada de la declaración de autonomía de zonas municipales, lo que estaría tendiendo a la balcanización de la república por la vía de la creación de un grupo armado local dependiente más de bandas criminales que a la población civil.
 
 
Las tendencias de los grupos de autodefensa en Michoacán y Guerrero tienen su correspondencia con la disminución de la fuerza institucional para gobernar de las administraciones estatales, el PRI en Michoacán y el exPRI-PRD en Guerrero. El objetivo de consolidar la autonomía municipal quiere seguir los pasos del EZLN en Chiapas como una forma de retrotraer la organización político administrativa a antes del México mestizo. En Chiapas sigue latente la meta del reconocimiento institucional a la conformación originaria de las naciones indios y en Guerrero y Michoacán no existen raíces indígenas en la autonomización sino tan sólo la autonomía político-administrativa bajo el mando no de una autoridad política sino de un grupo de autodefensa que se está imponiendo por las armas sobre la ciudadanía.
 
 
Los que han avanzado más en la balcanización son los de Guerrero, donde la autodenominada 'policía comunitaria' tiene su 'sistema de seguridad y justicia' para la Costa Chica y Montaña como el eje político para la autonomía y 'la organización de los pueblos'. No es gratuito que las llamadas policías comunitarias en Guerrero hayan proliferado como se revela en el sitio www.policiacomunitaria.org: la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de la Policía Comunitaria (CRAC-PC) nació en 1996 con el gobierno interino priista de Angel Aguirre Rivero, se mantuvo en la gestión del gobernador expriista-perredista Zeferino Torreblanca y se está fortaleciendo en la administración actual del expriista-perredista Angel Aguirre Rivero.
 
 
En Tamaulipas un proceso similar fue interrumpido por la acción del ejército: la IV Región Militar, al mando del general divisionario Noé Sandoval Alcázar, y el gobierno de Torre Cantú recuperaron los municipios de San Fernando donde se dieron los asesinatos más crueles de migrantes y Ciudad Mier, como lo recordó el miércoles en el congreso local el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda. Sólo que para consolidar la expulsión de los criminales aún falta la acción de Sedesol, Educación Pública, Salud y la creación de empleos.
 
 
La acción del ejército en Aquila, Michoacán, y en zonas de la Costa Chica y zona caliente de Guerrero para acotar a los grupos de autodefensa disfrazados de policía comunitaria no ha encontrado el apoyo de los gobernadores, el de Michoacán porque carece de fuerza y el de Guerrero porque simpatiza con la tendencia a la autonomía balcanizadora. En Tamaulipas y Michoacán/Guerrero se ha puesto en peligro la integridad de la república pero en el primero ya se recuperó la soberanía territorial que tenían los cárteles y en los segundos en verdad está en riesgo la integridad territorial por los grupos de autodefensa.
 
Twitter: @carlosramirezh