Opinión

Audi y el auto show de Detroit


 
Quienes han ido a Detroit dicen que en realidad es una ciudad muy fea, que se vino abajo por el descuido de los políticos y que se observa deteriorada en muchas de sus calles y espacios públicos. La gente relata cómo ese nodo central de la industria automotriz estadounidense nunca supo redignificarse. Es verdad. Nadie va a hacer turismo a Detroit; va para pueblo fantasma que vuela. En el año 1950 habitaban esa ciudad más de un millón 800 mil personas. Actualmente la población apenas rebasa los 700 mil.
 
El Auto Show anual de Detroit, que abrió sus puertas esta semana, es un reflejo de las exuberancias del capitalismo: durante todos estos días ese miserable centro urbano es objeto de miradas de todo el planeta, pero nunca por sus atributos propios, sino sólo y exclusivamente por los modelos de autos y las estrategias que anuncian los CEOs de las grandes corporaciones automotoras. Considérese por ejemplo a General Motors, que ayer fue sumamente aplaudida por haber obtenido el premio al auto del año 2014 por su Chevrolet Corvette Stingray.
 
 
Detroit está lleno de lujo este año. Si la economía global se midiera por el momento que vive la industria automotriz, deberíamos estar celebrando un hito potencial del PIB estadounidense y global para este año. Considérese por ejemplo este párrafo, extraído de la comunicación oficial del auto show, en relación con un suceso, dentro de esa feria, llamado “The Gallery”:
 
 
“The Gallery —que ha generado ventas de autos por 10 millones de dólares— detona dos semanas de eventos y entretenimiento dentro del North American International Auto Show. En una tarde, marcas como Aston-Martin, Bentley, Falcon, Ferrari, Jaguar, Lamborghini, Land Rover, Lingenfelter, Maserati, McLaren, Porsche, Rolls-Royce, y SRT Viper estarán desplegadas en el salón, disponibles para quienes tengan un boleto VIP. Una novedad de este año será el show de moda con ropa provista por Neiman Marcus, curado por la revista de Detroit, Styline”.
 
 
El auto show es el mejor pretexto para todas las marcas de autos para presumir sus números. Infiniti —la marca de lujo de Nissan—, por ejemplo, dijo ayer que tiene como meta “estar presente en el 80 por ciento de los segmentos Premium para el 2018”, y que ampliará su portafolio de productos 60 por ciento.
 
 
Audi también hizo anuncios importantes. Dijo que vendió un millón 575 mil 500 autos el año pasado, y reportó un incremento “de 8.3 por ciento gracias a la fuerte demanda de la nueva familia A3 y los modelos Q”. En China crece al 21 por ciento. En Estados Unidos, al 13.5 por ciento. En Reino Unido se convirtió en la marca premium líder por primera vez. También presentó ayer un prototipo de crossover deportivo a dos puertas. Está padre.
 
  
Twitter: @SOYCarlosMota