Opinión

Atesorémoslas: ellas nos salvan


 
 
Cada día México exporta alrededor de 250 millones de dólares en mercancías manufacturadas de la industria automotriz que van principalmente hacia Estados Unidos. Eso da un promedio mensual, a lo largo de este año, de más de 7,500 millones de dólares y es uno de los rubros que crecen a mayor ritmo en comercio exterior.
 
Las cifras anteriores se desprenden al mirar los datos que reveló ayer el INEGI, que en su informe de la balanza comercial reportó que, durante abril, México arrojó un déficit de 1,225 millones de dólares, al no poder nuestras exportaciones compensar todo lo que estamos importando. No obstante ello, la nota buena la dieron... las exportaciones automotrices.
 
Las exportaciones de autos y autopartes hacia Estados Unidos son el eje central de la actividad económica de valor agregado; y son las que se encuentran creciendo a tasas constantes. Los datos de ayer son muy ilustrativos para darnos cuenta de lo fundamental que sigue siendo nuestro socio comercial. El ritmo de crecimiento acumulado registrado de esas exportaciones fue 13%.
 
Si recordamos que el PIB del periodo enero-marzo creció sólo 0.8%, entonces, ¿qué significa todo esto? Sencillo: que el trabajo que ha realizado el gobierno a lo largo de los últimos años ha sido fructífero en esta industria en particular. Las inversiones de General Motors, Nissan, VW y otras empresas rinden frutos gracias a la conjunción de 4 elementos:
 
 
• libre comercio de alta fluidez
• seguridad jurídica al sector
• infraestructura mínimamente razonable
• masa crítica de mano de obra calificada.
 
No todas las industrias pueden echar mano de estos 4 atributos con facilidad.
 
Ahora que el presidente Enrique Peña presentó su Comité Nacional de la Productividad se antoja indispensable que el aprendizaje del sector automotor sea uno de los paradigmas de donde se obtengan las lecciones más ganadas para que los estándares lleguen a otras industrias:
• agropecuaria
• turística
• de servicios
• bienes intermedios...
 
Sepámoslo: de la misma forma en que se ha dicho que es nuestra obligación cuidar la estabilidad macroeconómica, también lo es cuidar al sector automotor. Datos para acentuar su importancia brotan a diario.
 
Twitter: @SOYCarlosMota
carlos.mota@elfinanciero.com.mx