Opinión

Asuntos de dinero

1
 

 

PRD.

Gil no daba crédito y cobranza. Según su periódico Reforma en una nota de Virgilio Sánchez y Sonia del Valle, el gobierno de Oaxaca ha corregido una de las muchas irregularidades en que incurren los maestros de la CNTE. Gamés pensaba que los milagros no ocurrían ni en sueños. Gabino Cué anuló los ascensos que la Sección 22 de la CNTE y el instituto estatal de educación oaxaqueño había otorgado a ocho maestros que acreditaron su participación en 80 por ciento de las manifestaciones de la organización sindical.

El Instituto Nacional de Evaluación Educativa le pidió a Cué dejar sin efecto las convocatorias de la CNTE para promocionar a maestros. Gil no quisiera ponerse pesado, pero en la realidad sí hay un ascenso y una promoción en las marchas de la Coordinadora, por llamar así a la locura que el gobierno local y federal han permitido en Oaxaca y en la ciudad de México: Marchas I, Pintas II, Violencia III, Muladar IV son algunas de las materias en las cuales los integrantes de la CNTE se han convertido en grandes maestros universales.

Gil no deja de pensar lo que ocurrirá en las aulas cuando estos maestros regresen a dar clases, si es que regresan. ¿Qué les dirán a los alumnos? Niños: quemamos camiones, apedreamos edificios públicos, nos dio por quemar el Congreso local de Chilpancingo con todo y biblioteca, interrumpimos el tránsito en la Autopista del Sol (eso fue divertido), tomamos el aeropuerto de Acapulco, cerramos una avenida muy grande de la ciudad de México que se llama Reforma. Bien, niños, saquen sus cuadernos, vamos a repasar nuestras lecciones de civismo.

Por cierto, la presidenta del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa, Sylvia Schmelkes, ha dicho que la ley no admite excepciones. Se habían tardado. Vendrán entonces marchas de protesta, mesas de diálogo, bloqueos. Los integrantes de la CNTE defienden con uñas y dientes los dineros que durante años obtuvieron sin regulación a través de negociaciones enloquecidas con las autoridades locales. Lana sube, lana baja.

Familias de dinero

Gamés lo leyó en su periódico El Universal en una nota de primera plana firmada por Diana Villavicencio: “la asignación de candidaturas a jefaturas delegacionales o diputaciones locales a hermanos, hijos, primos, parejas sentimentales y amigos es una de las formas que ocho tribus o familias del PRD utilizan para mantener el control y el poder político en la capital del país”.

Gil lo sabía, pero puesto así sobre la mesa refulge: la familia Bejarano-Padierna pretende conservar la delegación Azcapotzalco con un pariente fuerte, audaz y valiente (Gil insiste en que ya nadie recuerda a Pancho Pantera): Antonio Padierna. Vean a los Raigosa-Anguiano. Dione Anguiano obtuvo la candidatura a la delegación de Iztapalapa impulsada por su esposo Alfredo Hernández Raigosa. Pues qué bonitas familias, qué solidarias, qué compactas. No dejen de tener hijos e hijas a los cuales y a las cuales heredar cargos de representación popular, o como se diga.

Villavicencio cuenta y recuenta: en Tláhuac, Gilberto Ensástiga, que fue delegado, promovió a su esposa Marisela Alamilla para amarrar la delegación. Gil propone: si usted tiene un tío dispuesto a las luchas en el lodo, comuníquese con alguna de las tribus perredistas de la ciudad. ¿Una prima? En serio, quizás hay algo para ella en Tláhuac. Sin albur. En la Gustavo Madero, Gustavo Lobo busca repetir como delegado y su esposa Noria Arias una diputación en la Asamblea Legislativa.

Gilga caminó sobre la duela de cedro blanco y meditó: la familia como tribu, regresamos a las cavernas. Mientras voy a cazar al mamut de la delegación Cuauhtémoc, tú cocinas la diputación de la Asamblea y los niños pintan los muros del mercado ambulante. Caracho.

Cuotas

Gil leyó con los ojos de plato: un investigador de la UAM, Pablo Jaime Becerra, dice que las familias puestas en el negocio político y electoral obedecen a las nuevas normas electorales; una de ellas, cumplir con la cuota de género, entonces la hermana, la esposa, la prima y, en fon, abandonan la chambre y se incorporan a la vie publique, en francés suena mejor, ¿sí o no?

Dieciséis corrientes y nueve familias son las dueñas del PRD en la ciudad de México. Por cierto, no todas las familias resultan ser tan opulentas; unas más, otras menos. La familia Bejarano-Padierna todavía no se recupera de la zarandeada que le han puesto Los Chuchos y Las Chuchas. Les dieron hasta con la cubeta. Ah, pero el señor de las ligas ha demostrado ser capaz de regresar del mismísimo infierno. Para empezar le quitará a Los Chuchos la delegación de los poderes, la Cuauhtémoc. Oh, sí.

La famosa máxima de Groucho Marx espetó dentro del ático de las frases célebres: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

También te puede interesar:
Contra el fuero
Se la emboruca
Letras sofreídas