Opinión

Asignatura pendiente: impulsar la industria manufacturera nacional

 
1
 

 

manufactura textil fábrica (Bloomberg)

El Producto Interno Bruto (PIB) de México ascendió a 17.050 billones de pesos en 2014, y de este total el 16.84% lo generó la industria manufacturera. De acuerdo con cifras de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) elaborada por el INEGI, al mes de febrero de este año, esta industria dio empleo a 3.428 millones de personas en nuestro país, pero según cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al mes de marzo de 2015, la industria de la transformación daba empleo a 4.636 millones de personas, lo que representa el 26.4% de la totalidad de puestos de trabajo registrados ante el IMSS.

Estos datos muestran que la industria manufacturera en México es muy importante por su contribución al valor total de la producción y porque es fuente de empleo para millones de personas. Esto debe comprometer a las autoridades para que implementen políticas públicas más asertivas que la fortalezcan, y que además se respete el estado de derecho para que se castiguen las prácticas ilegales de comercio internacional, como la subvaluación de mercancías en las aduanas y el contrabando, que tanto la han perjudicado.

Para ilustrar los problemas por los que ha pasado la industria manufacturera nacional en los últimos años, a que ramas les ha ido bien y cuales mal, a continuación se presenta un análisis en base a la información publicada en la EMIM del INEGI.

De acuerdo con los resultados de dicha encuesta, durante el año 2013 el valor de la producción de los productos elaborados por la industria manufacturera nacional creció en términos nominales en apenas 1.9%, mientras que en 2014 aumentó un sólido 5.9 por ciento.

Con respecto a los datos de 2013, destaca que la tasa de incremento fue inferior a la inflación, por lo que en dicho año el valor de la producción disminuyó en términos reales en 2%; y lo que es peor es que de las 21 ramas de actividad de la industria manufacturera, sólo 6 crecieron nominalmente por encima de la tasa de inflación, mientras que 6 aumentaron nominalmente pero a una tasa por debajo de la inflación (caída en términos reales), y 9 registraron caídas en términos nominales.

Para el año 2014 las cosas mejoraron, ya que el incremento nominal de la industria manufacturera en su conjunto fue aceptable al ser mayor a la inflación, pero el problema es que 7 ramas registraron incrementos nominales por debajo de la inflación (caída en términos reales), y sólo 4 observaron caídas en términos nominales.

¿Y cómo vamos en 2015 en términos de valor de la producción? Los datos hasta ahora disponibles son los correspondientes a los primeros dos meses del año, y la industria manufacturera observa un aumento de 2.2%, tasa nuevamente inferior a la de la inflación. Sin embargo, el dato positivo es que de las 21 ramas de actividad solamente 5 presentan tasas de crecimiento por debajo de la inflación o bien decrecimientos nominales. Esta es una buena noticia ya que si bien el crecimiento de la totalidad de la planta manufacturera es bajo, ahora son menos las ramas de actividad las que están cayendo.

Este es el crecimiento nominal del valor de la producción de la industria manufacturera en el primer bimestre de 2015:

- Fabricación de equipo de transporte: 16.7%
- Fabricación de muebles, colchones y persianas: 16.1%
- Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos: 14.5%
- Industria de la madera: 13.6%
- Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos: 10.4%
- Fabricación de productos a base de minerales no metálicos: 9.8%
- Industria del papel: 9.5%
- Fabricación de productos metálicos: 9.4%
- Impresión e industrias conexas: 9.3%
- Fabricación de maquinaria y equipo: 8.3%
- Industria del plástico y del hule: 7.7%
- Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir: 7.4%
- Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica: 7.3%
- Industria de las bebidas y del tabaco: 6.2%
- Industria alimentaria: 5.8%
- Industrias metálicas básicas: 4.0%
- Otras industrias manufactureras: -2.0%
- Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles: -3.3%
- Fabricación de prendas de vestir: -4.0%
- Industria química: -12.2%
- Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón: -36.7%

Es importante mencionar que en el primer bimestre de este año la fabricación de equipo de transporte representa el 29.5% del valor total de la industria manufacturera, y le siguen en peso la industria alimentaria con el 18.23% y la industria química con el 11.21%. Estas tres ramas de actividad generan casi el 60% del valor de los productos de la industria manufacturera.

Para finalizar es importante hacer hincapié en el tema de la necesidad de contar con una política gubernamental de apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) manufactureras. La realidad es que los programas actuales, que se manejan a través de dependencias como el Instituto Nacional del Emprendedor, son claramente insuficientes y sus reglas de operación hacen extremadamente complicado que las empresas puedan acceder a algún beneficio. De igual forma, los apoyos por parte de organismos como Proméxico han brillado por su ausencia, y el problema es que los empresarios de otros países si reciben apoyos de sus gobierno para venir a conquistar el mercado mexicano, y tal es el caso de Brasil que tiene un ambicioso plan para salir al mundo a vender sus productos para aprovechar la fuerte depreciación que ha sufrido su moneda, el real.

Los empresarios debemos actuar también, invertir en innovación y desarrollo es una obligación. Debemos encontrar maneras de incorporar mayor valor agregado a nuestros productos y pelear día a día por un trozo más grande del mercado. No debemos olvidar que la economía de Estados Unidos creció apenas 0.2% en el primer trimestre de este año, ante esto ya se prendieron algunas luces de alerta por el riesgo que esto puede representar para nuestra economía, en especial para las empresas manufactureras que venden bienes intermedios a nuestro vecino del norte.

Como ya se mencionó, esperamos también que la autoridad tome medidas en contra de los importadores que introducen mercancías en condiciones de contrabando y subvaluación. Pero también se debe mencionar que es importante la participación de los legisladores, ya que se requieren ajustes a la Ley Aduanera para darle más elementos a la Administración General de Aduanas para poder desechar el valor de una mercancía, cuando ésta está claramente subvaluada (chamarras a 5 centavos de dólar).

La labor de echar a andar con fuerza a la planta manufacturera nacional es de todos, empresarios, gobierno y legisladores. No hay más tiempo que perder, y si los primeros dos meses de este año fueron relativamente buenos, no perdamos el impulso.

Director General GAEAP.

alejandro@gaeap.com

www.gaeap.com

También te puede interesar

El Tratado Transpacífico (TPP): un riesgo para México

Causas del estancamiento económico: empleos cada vez peor pagados

Comprometiendo a las siguientes cuatro generaciones