Opinión

Así vamos… reforma fiscal: pros, contras y carencias

10 febrero 2014 4:11 Última actualización 12 septiembre 2013 5:2

 Juan Castaingts Teillery Tenemos la proposición de una reforma fiscal seria, con pros, contras, carencias e insuficiencias. Lo primero que hay que señalar es el enorme contraste que existe entre los documentos que justifican la reforma energética y la reforma fiscal. Son documentos a una semana de distancia y del mismo gobierno. El documento de la reforma energética está mal hecho, sin contenido lógico en sus proposiciones y con elementos de demagogia barata frente al documento de la reforma fiscal con el que tengo algunas coincidencias y muchas discrepancias, aunque debo reconocer que está razonablemente bien hecho. La heterogeneidad en la capacidad administrativa y reflexiva de los secretarios de estado es enorme y sorprendente.Se debe decir y reconocer que el proyecto de reforma fiscal contiene una buena parte de lo que muchos analistas (yo entre ellos) y políticos, habíamos reclamado desde hace muchos años. Poner el acento en los impuestos directos y no en los indirectos, más progresividad, limitar muchas deducciones absurdas al impuesto sobre la renta, impuestos a las ganancias bursátiles y dividendos, eliminar el régimen de consolidación fiscal y otras ventajas impositivas insensatas, eliminar exenciones en servicios educativos e hipotecas, reducir los gravámenes a Pemex y, realizar una política fiscal anti-cíclica. Todo esto que es muy importante, está contenido de alguna manera en el proyecto de reforma. Además, después de muchos años, se reconoce por fin el papel clave que tiene la política de ingreso y gasto del gobierno como instrumento de redistribución del ingreso y anti-cíclico. Es un triunfo de una larga lucha, una redireccionalización en la política pública. Pero, el proyecto aún es parcial e insuficiente. No basta con pasar el impuesto sobre la renta de personas físicas en el máximo nivel de 30% a 32% ya que pagarán el mismo porcentaje los ingresos de 41,600 pesos mensuales de la clase media que los ingresos multimillonarios con lo que, de hecho, se trata de una progresividad más aparente que real. El impuesto a las ganancias bursátiles es de solo 10% con lo cual no sólo es un impuesto de control y un hecho realmente recaudativo sino que además, pagarán lo mismo los pequeños tenedores de acciones de clase media que los especuladores y multimillonarios. No se ataca la profunda negativa especulación bursátil ya que tampoco se establece el impuesto sobre transacciones financieras, que ya se comienza a impulsar en Europa y que es indispensable para atenuar la alta volatilidad bursátil. Desde el punto de vista del gasto, se debe reconocer que tiene elementos positivos claves tales como la Pensión Universal y el Seguro de Desempleo que indudablemente son esenciales. Deberé estudiar con más cuidado este hecho ya que muchos críticos señalan la insuficiencia de estas propuestas a la hora de su aplicación. El faltante fundamental del lado del gasto, es la indispensable reorganización administrativa de los gastos corrientes que, si ya eran excesivos en el período priista anterior, crecieron en forma irracional durante la época panista; mucha gente inútil, muchos altos puestos innecesarios e improductivos y salarios desproporcionados. Falta realizar un esfuerzo mucho mayor en materia de inversión pública. Un agujero en el proyecto: es demasiado optimista la expectativa de crecer un 3.9% e n 2014. No hay fundamento racional para el caso y, de no cumplirse los objetivos de los ingresos reales del gobierno, éstos serán mucho menores a los esperados y así nos encontramos con la posibilidad de tener un déficit mayor al esperado. La ralentización económica actual se hace cada vez más aguda y amenaza incluso, con llegar a una caída del PIB. Es correcta la política anticíclica de incrementar el gasto público inclusive a costas de un déficit mayor, pero es poco sensato esperar que la economía se reactive rápidamente y con fuerza al influjo de un gasto creciente. Hay un efecto multiplicador del gasto público sobre el PIB es cierto, pero éste parece ser menor del que suponen las autoridades y además, dado que dependemos en forma creciente de importaciones de bienes de consumo y de capital, el multiplicador se trasladará hacia China y EU y sólo una parte de él quedarán en México. La productividad está estancada estructuralmente. Además, la inversión se encuentra en la actualidad, en niveles muy bajos. Ausencia grave: no se habla de corrupción. El peligro es que el lobbying y presiones de los muy ricos, se impongan al congreso y gobierno para disipar y desvanecer los elementos positivos de la actual reforma.  asi_vamosyahoo.com.mx
 

Profesor Investigador UAM-I.