Opinión

Así vamos… Pemex: campo que se desintegra y arena de conflictos

10 febrero 2014 4:48 Última actualización 08 agosto 2013 5:22

 
 
Juan Castaingts Teillery
 
 
Pemex es una empresa vital con grandes problemas. No hay duda de que requiere una cirugía profunda. No hay cirugía neutra y el tipo de cirugía que se realice define grandes cantidades de dinero en renta y ganancias.
 
 
La renta proviene del hecho de que petróleo y gas son recursos naturales, pero en los que hay una enorme diferencia entre el precio de extracción y el de venta. Las ganancias se originan en la transformación industrial de gas y petróleo. Ambas son cuantiosas. La renta pertenece a la nación. Los enfrentamientos son fuertes y la decisión se pospone.
 
 

Los conceptos de campo, arena y drama social que desarrolló el antropólogo Víctor Turner, son útiles para entender lo que sucede en Pemex.
Un campo es un espacio social y/o físico de confrontación y/o de entendimiento en el que se encuentran involucrados actores, relaciones y reglas.
 
 

Los actores son personas o grupo de interés político y económico que se hacen presentes y se enfrentan para lograr premios o beneficios. Hay un espacio y los actores acuden a él en búsqueda de premios o beneficios. Las relaciones se dan con diversos actores que entran en juego para lograr sus beneficios o premios; estas relaciones pueden ser políticas (de poder) o de tipo mercantil (búsqueda de una ganancia por medio de relaciones productivas y mercantiles) o bien, de tipo social (búsqueda de prestigio, reconocimiento, etcétera).
 
 
En un campo, las relaciones entre actores están sujetas a reglas del juego ya que, en la búsqueda de beneficios o premios, no se vale cualquier comportamiento, pues el tipo de relaciones que se da entre los actores se encuentra reglamentado. Tal es el caso de la legislación en una democracia o de las reglas de funcionamiento de los mercados.
 
 
Estos actores que entran en relaciones reglamentadas para la búsqueda de la obtención de un beneficio, poder o prestigio, se dan en un espacio social institucionalizado. Las instituciones acogen a los actores, hacen posible el juego, vigilan el cumplimiento de las reglas y castigan a sus infractores.
 
 
En el campo la relación entre los actores no es tranquila, todos quieren su beneficio y por ende, en el campo hay una lucha en la que se usa la fuerza que genera tensiones.Fuerza, tensión y lucha corresponden al funcionamiento normal de todo campo; para eso son las reglas, no para evitar que en la lucha se use la fuerza sino para reglamentarla, no para evitar las tensiones sino para impedir que éstas desborden los límites del campo.
 

Cuando las tensiones sobrepasan a las reglas y a las instituciones, se configuran antagonismos y enfrentamientos y entonces el campo deja lugar a la arena. La arena surge cuando las tensiones desbordan el campo, cuando éstas se polarizan y configuran antagonismos. Antes de la resolución del conflicto de puede llegar a situaciones graves que Víctor Turner denominó 'drama social'.
 
 

Pemex está en el centro de un campo, que es el campo energético y constituye uno de los núcleos básicos del campo mercantil mexicano. Los principales actores en Pemex son: el grupo en el poder en el gobierno, la alta dirección de Pemex, el sindicato, las empresas proveedoras, los contratistas y el presupuesto público.
 
 
Entre ellos se establecen relaciones económicas, políticas y laborales y hay relaciones de colaboración o claramente de tensión. Hay un conjunto de reglas, unas escritas como las constitucionales y las reglamentarias y otras no escritas. Estas reglas establecen cómo se reparte el pastel que produce Pemex (la renta petrolera); el presupuesto se lleva la mayor tajada, otra parte va para los gastos corrientes, otra para el servicio de la deuda, otra para la inversión, otra queda en las negociaciones turbias con los contratistas, en los sobresueldos inmensos, en las prestaciones indebidas, en los despilfarros, en la corrupción de las altas autoridades y en la corrupción sindical. Al pueblo le llega poco.
 
Pemex sirvió al pueblo en un principio pero luego fue el instrumento de riqueza al servicio de la reproducción del poder del grupo dominante.  La paraestatal fue importante para la soberanía nacional pero lo fue más para el poder y la riqueza de los poderosos.
 
 
Este enredo en el campo,condujo a la pésima y corrupta administración de Pemex y a su decadencia actual. El campo se fue convirtiendo en arena: fuente de conflictos por la apropiación de la renta petrolera. Se requieren nuevos actores, nuevas relaciones y reglas para la extracción valor agregado y distribución de la renta petrolera. Todo indica que la ciudadanía quedará igual o peor. Requerimos otro campo pero al servicio de los mexicanos.

asi_vamos@yahoo.com.mx
 
Profesor Investigador UAM-I.