Opinión

Así vamos… EU: ¿Hacia una crisis de pagos mundial?

10 febrero 2014 4:14 Última actualización 10 octubre 2013 5:2

 Juan Castaingts TeilleryCreo que hay muy pocas posibilidades de que en el ya muy próximo 17 de octubre, el “Tea Party” y los republicanos eviten un aumento del techo de la deuda y con ello se llegue a una suspensión de pagos de la deuda de EU. Sería un suicidio colectivo, ya que para ello no hay ninguna razón económica y sólo se encuentran “razones ideológicas” totalmente dudosas y profundamente dogmáticas. Sin embargo, tanto en finanzas como en materia de energía nuclear, estamos cada vez más acostumbrados a que lo muy poco probable se convierta en realidad que, en este caso puede ser catastrófica. Nassim Nicholas Teleb, escribió: “Cisne Negro. El impacto de lo altamente improbable”. Encuentro que este libro es sesgado y exagerado, pero tiene un fondo válido y es que en el mundo complejo actual no se debe pasar por alto que lo altamente improbable o lo no pensado, puede convertirse en realidad. EU había sido un país pragmático en el que las necesidades provenientes de la realidad prevalecían sobre las ideologías y las creencias de los partidos. El pragmatismo también era político; las necesidades de acuerdos y consensos primaban sobre el posible triunfo ideológico. Ahora varios grupos, pero sobre todo el de Tea Party, tratan de imponer sus ideologías sobre cualquier necesidad económica o política. Es la preeminencia de la ideología sobre la realidad, es la lucha ideológica descarnada. Se trata de un giro importante en la forma de hacer política. Una crisis económica muy fuerte de la cual, desgraciadamente, aún no sale, una deuda gubernamental gigantesca pero sobre todo, una posición dogmática, individualista, en la que se supone que en la tierra de oportunidades que es EU, sólo está mal el “perdedor”, que es aquel que no tiene mérito propio y no trabaja. Por eso, el “ogro devorador” que es el presupuesto del Estado, no puede ser la fuente de ayuda a ninguno de estos seres, pues al hacerlo fomenta a los perdedores, holgazanes e inútiles. Para ellos como lo dijo el expresidente Reagan, “el problema es el Estado y no la solución”. Así, ayudar a los perdedores es negativo para la sociedad y la economía de “libre mercado”, que es la que conduce al “equilibrio” y a la verdadera salida. Frente a ellos, el presidente Obama busca sacar adelante un programa de salud de equidad social, el “Obamacare”. El ascenso a los extremos está yendo cada vez más lejos y hunde a EU en lo que en estas líneas hemos llamado una “arena social”. La arena tiene como fondo un enfrentamiento entre dos visiones del mundo. Una ultraconservadora y radical que reduce el papel del Estado al mínimo y otra de tipo centrista que busca mantener un cierto papel del Estado en la regulación de la economía y en la ayuda a las clases bajas. Lo nuevo en esta arena no es el conflicto tradicional entre republicanos y demócratas y que en ocasiones se agudiza, sino que la vieja cultura del pragmatismo anglosajón que implicaba que las necesidades prácticas primaban (dominaban) sobre las ideológicas se deja atrás para que, el “Tea Party” actúe en sentido contrario, dando prioridad a su ideología sobre el sentido práctico y consensual. El diálogo ya no es para llegar a un arreglo sino para imponer una visión y unos intereses. No se ha llegado al “drama social” pero sea cual fuese el resultado de la negociación, se abren las puertas para un drama social futuro. Además se juega con fuego y explosivos. El caso más probable es que haya una solución para el techo de endeudamiento lograda por una negociación, es decir, cada quién cediendo en algo. Algo se salvará del Obamacare y en algo se aumentará el techo de la deuda. Una solución así no deja de ser problemática y con consecuencias. No aumentar lo suficiente en cantidad y en tiempo este techo de deuda de EU puede ser muy problemático. Obligaría a reducir fuertemente el gasto público de EU y con ello atajar el leve e incierto repunte que se está dando hoy día. Además si el gobierno tiene problemas de financiar su deuda, la tasa de interés de sus bonos puede aumentar (cosa que ya lo está haciendo en los mercados secundarios) y con ello generar un problema importante a la economía de EU y la mundial. El caso tendría fuertes repercusiones mundiales negativas. En México el gobierno tiene mucha deuda emitida a mediano y largo plazos. Un aumento de la tasa de interés en EU conduciría a que cayese el valor monetario de los títulos deuda y con ellos pérdidas para muchos tenedores, aumentos en las tasas de interés a corto plazo en México, posible fuga de capitales y freno a la inversión.  asi_vamos@yahoo.com.mx Profesor investigador UAM.