Opinión

Así vamos… El narco, economía y estrategias

Juan Castaingts Teillery

La captura del Chapo y los acontecimientos de Michoacán ponen al día, desgraciadamente, al narcotráfico y a la criminalidad en México. El ¿Qué va pasar con el cartel de Sinaloa? se encuentra en todas las bocas y la verdad es que la respuesta no la conocemos. Algunos afirman que la caída del narco-caudillo tendrá pocas o nulas consecuencias. Yo no lo creo. El narco es una empresa económica y de poder y la sustitución de un jefe con talento nunca ha sido cosa fácil en ellas. Hay siempre, luchas y reacomodos, alianzas y contra-alianzas; el botín es demasiado precioso para dejarlo así como así.

Lo clave está en reconocer al narco como una empresa económica y de poder; en el caso del narco sus empresas se basan en un juego, estructuralmente semejante a las demás y que se parece mucho a los juegos de poder que se desarrollaron en Europa desde la época medieval hasta entrada la época moderna.

El sociólogo alemán Norbert Elias (1897-1990) en su espléndido trabajo “El proceso de civilización” es el que ha realizado a mi juicio, una de las contribuciones más clarividentes sobre este juego de poder y riqueza. Conviene recordar de manera muy sintética sus puntos de vista, pues nos ayudarán a comprender un poco las actuales luchas de los narcos por los territorios.

Las proposiciones de ese autor son las siguientes:

1. El hecho de la existencia de pequeños grupos de poder político y económico que luchan por el control de territorios (mercados) cada vez más extensos, dan lugar a relaciones de competencia y exclusión muy intensas entre ellos. Esta lucha se da en términos de fuertes mecanismos de interdependencia. Al final de cuentas, se presenta un vencedor entre estas unidades que se encuentran en lucha.

2. El vencedor se convierte en el centro de integración de una unidad mayor y forma un núcleo de dominio político y económico.

3. Pueden configurarse diversas asociaciones de dominio que son rivales entre sí pero que al mismo tiempo, son interdependientes entre sí. Cuando una de ellas deja de progresar, corre el riesgo de debilitarse y caer en situación de dependencia frente a otras unidades de dominio.

4. Puede haber situaciones de equilibrio con tensión competitiva entre las unidades dominantes. Esta situación de tensión conduce a fuerzas que dan origen a movimientos imparables de expansión en espiral en la búsqueda de engrandecimiento del poder político y económico de estas asociaciones de dominio. Se desencadena un forcejeo en búsqueda de la supremacía que es difícil de detener.

5. Estas luchas por la hegemonía pueden extenderse a amplios espacios de interés económico y político.

6. Los monopolios y oligopolios son por sí mismos, una estructura que tiende a un equilibrio inestable.

7. Las mismas coacciones de interrelación actúan en las esferas económica y política. Por ejemplo, la tendencia del gran comerciante a incrementar su empresa ejerciendo presiones y forzando tensiones en el entramado humano que lo rodea pero siempre amenazado por una caída de su autonomía por efecto del incremento del poder de sus rivales. Algo similar sucede con los Estados cuando entran en el torbellino de la espiral de la competencia. Yo agrego que tampoco es muy diferente la espiral ascendente en la lucha por el control de espacios (territoriales, sociales y políticos) que tienen entre sí los carteles narcos.

8. Se generaliza la lucha entre unidades de dominio por crecientes tensiones competitivas.

9. El monopolio depende de un entramado de personas que a su vez, dependen de él. Un incremento en el monopolio conduce a un incremento en el número de personas que ahí trabaja las cuales, dependen de que el monopolio subsista.

10. Hay una tendencia del monopolista para luchar contra inclinaciones y sentimientos que pudieran conducir que el aparato social constituido por el monopolista pueda caer en el desorden ya que, a partir de un punto óptimo del tamaño del monopolio y de su poder, éste tiende a escapársele de las manos y en ese momento una o varias de sus unidades dependientes puedan buscar independizarse.

Lo que vamos a vivir es el punto 8, una generalización de la lucha entre unidades de dominio con tensiones competitivas de tipo criminal en el interior del cartel de Sinaloa y de este cartel frente a los otros en los términos del punto 10. El reacomodo de fuerzas nos afectará a todos. Habrá también, de acuerdo al punto 9, un cambio en el entramado de personas que dependen del cartel de Sinaloa y de los otros carteles.

asi_vamos@yahoo.com.mx