Opinión

Así vamos… ¿Beneficios tangibles de la reforma? Los precios

Las intervenciones del cineasta Alfonso Cuarón han sido muy positivas, pues se han configurado como un disparador de un nuevo impulso a la discusión pública sobre la reforma energética. Definitivamente me uno a la solicitud de que haya tres debates públicos en cadena abierta sobre el tema en el cual participen autoridades, partidos y sociedad civil. Me propongo participar en la medida de mis posibilidades analíticas en esta discusión que considero fundamental para el futuro del país. Dedicaré varios “Así Vamos...” al tema.

Comienzo con la respuesta que el gobierno Federal dio al cineasta Cuarón sobre los precios de los energéticos.

A  la pregunta en torno a los precios el gobierno responde: “La Reforma Energética permitirá reducir los precios del gas natural y la electricidad en el mediano plazo. A pesar de ser un país con grandes yacimientos de este combustible en el subsuelo, México estaba importando cada vez más gas natural”. El documento agrega que: “Con el modelo anterior, la producción de gas natural no podía ser llevada a cabo por el sector privado, ya que estaba prohibido por la Constitución.” Señala además, que “la energía eléctrica que se genera con gas natural es cuatro veces más barata que cuando se utiliza combustóleo y seis veces más económica que cuando se emplea diésel ...”. En síntesis, nos indica que el precio se debe a tres factores: a la importación de gas natural, a la imposibilidad de que la iniciativa privada participe en su extracción y al uso de otros combustibles diferentes al gas en la producción de energía eléctrica. Manifiesto mi desacuerdo con cada una de estas aseveraciones.

La importación de gas se debe fundamentalmente a las profundas deficiencias administrativas de Pemex que vienen arrastrándose desde hace tiempo. Durante largos años se quemó el gas asociado con el petróleo. El gas shale (lutitas), que ahora se quiere explotar, se conocía desde hace varios años y su extracción se pudo iniciar desde hace tiempo. Con ello, se pudo haber satisfecho adecuadamente la demanda interna de gas para uso doméstico, industrial y generador de electricidad.

No es cierto que la prohibición a la iniciativa privada de explotar este tipo de gas haya sido el factor causante de las carencias actuales. Petróleos mexicanos ha tenido desde hace varias décadas, excedentes monetarios de magnitud suficiente para poder implementar las inversiones requeridas para el uso del gas asociado a la explotación del gas lutitas. La carencia de recursos de inversión de Pemex provino de un factor externo a la empresa y otros factores internos. Primero, Hacienda tomó para su uso todos los excedentes monetarios de Pemex y lo dejó sin recursos de inversión. Se pospuso así la reforma fiscal, que era fundamental, y nos configuramos como uno de los países que recaudan menos impuestos del mundo. Segundo, el primer factor interno fue la corrupción, ésta implicó el despilfarro de gigantescas cantidades de dinero y condicionó decisiones de inversión profundamente deficientes que afectaron a la empresa. Tercero, la mediocridad e incapacidad de muchos de sus directores generales y de una buena parte de sus cuadros dirigentes, seleccionados más por compadrazgos políticos y personales que por la capacidad administrativa y gerencial de los mismos. Los recursos para inversión siguen existiendo en la actualidad, pero hay que reducir la carga estatal a Pemex, hay que luchar frontalmente contra la corrupción y hay que poner directivos seleccionados por mérito y capacidad. Con estos recursos y sin prisas absurdas, se pueden solucionar todos los problemas financieros de la empresa.

Es cierto que el costo de la electricidad depende en buena medida del combustible que se utiliza, pero el precio de los energéticos para el público depende mucho más de los impuestos que cobra el gobierno que el costo de producción de los energéticos. En el caso de la electricidad se encuentran para la CFE, los tres mismos factores mencionados anteriormente para Pemex. Sin prisas pero de manera acumulativa y creciente, se puede aumentar la producción de gas natural para reducir los costos de producción eléctrica. En el caso de las gasolinas, el precio actual, como todos sabemos, tiene poco que ver con sus costos y sí con los impuestos que desde hace varios años nos los aumentan con los denominados gasolinazos.

Con la intervención de la iniciativa privada habrá necesidad de gigantescas cantidades de inversión y por ende, del establecimiento de un sistema oligopólico que para nada garantiza la baja de precios ni en las gasolinas ni en la electricidad.

*Profesor-Investigador UAM-I

Correo: asi_vamos@yahoo.com.mx