Opinión

“Asegurar” la productividad


 
El Ejecutivo federal presentará en esta semana el Programa Especial para la Democratización de la Productividad, cuyo propósito será reducir las brechas de productividad entre sectores o regiones del país.
Históricamente, la productividad ha estado relacionada con el capital y el trabajo. En México, recientemente se han agregado otros factores para su medición, como la energía, las materias primas y los servicios.
En ese sentido, poco se ha reflexionado sobre cómo la industria aseguradora puede convertirse en un aliado estratégico del crecimiento y la productividad del país.
Y, también, cómo puede jugar un papel clave para cerrar agudas brechas de desprotección que afectan la salud y la estabilidad económica de los mexicanos.
Palanca de competitividad
Un análisis sustentado en dos mediciones de competitividad  muestra que una mayor cobertura de seguros contribuiría a elevar la competitividad de México.
El desarrollo de la industria aseguradora mexicana causaría un impacto positivo en 50 por ciento de las variables –en 56 de 111- del Reporte de Competitividad Global 2012-2013 del Foro Económico Mundial.
Además, la realización del potencial del sector de seguros podría mejorar la calificación de México en 49 por ciento de los indicadores –en 58 de 118- del Índice de Competitividad Internacional 2011, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad. La industria aseguradora es el tercer inversionista institucional del país desde hace más de diez años; en 2012 las aportaciones ascendieron a 656 mil millones de pesos, lo que representa 4 por ciento del PIB.
Política pública
Para fortalecer el papel de la industria aseguradora como inversionista institucional clave de largo plazo en la economía real, la aseguradora francesa AXA hace una serie de recomendaciones.
Propone que autoridades e industria logren que la regulación secundaria, que entrará en vigor en 2015 como parte de la nueva Ley de Instituciones de Seguros y Fianzas, promueva un sano equilibrio que permita proteger a clientes y asegurar la solvencia de las empresas de seguros.
Ante la nueva ley (Solvencia II), la propuesta es adoptar un sistema de solvencia prudencial con requerimientos de capital adecuados.
“Hoy las aseguradoras no saben cuánto capital deben tener en Solvencia II”, dice el presidente de AXA México, Xavier de Bellefon. “No sabemos si se va a liberar o requerir capital”.
También recomienda diseñar programas para promover e incentivar el uso voluntario de los seguros como política pública efectiva de protección y estabilidad económica.
Esto, para ampliar y fortalecer la protección de los mexicanos, particularmente frente a riesgos futuros, como los accidentes viales, las enfermedades catastróficas o la ausencia de recursos para mantener un nivel de vida adecuado en la edad de retiro.
Brechas de desprotección
En esa línea, el Pacto por México propone iniciativas que contribuirían a cerrar brechas importantes de desprotección: el acceso universal a servicios de salud, el seguro de desempleo temporal, las pensiones a adultos mayores de 65 años y el seguro de vida para jefas de familia.
Las tres primeras forman parte del Sistema de Seguridad Social Universal que propondrá el presidente Enrique Peña como parte de la próxima presentación de la reforma hacendaria, y se estima que tendrá un costo de más de seis puntos del PIB.
Para proteger las finanzas públicas, las aseguradoras privadas son la mejor alternativa para cerrar esas brechas de desprotección y otras que también afectan la estabilidad financiera, el patrimonio, el retiro y la salud de los mexicanos.
De acuerdo con estimaciones del INEGI, de 2000 a 2010 la participación de la clase media aumentó tanto en términos de hogares como de personas.
Una de las reflexiones de AXA va en el sentido de que la industria aseguradora, además de su contribución a la economía y al bienestar de la población, puede ayudar a afianzar lo logrado por la clase media, que es la que genera la riqueza de un país. No está mal.
Twitter: @VictorPiz