Opinión

Asamblea de arranque

    
1
 

 

Cc

La Asamblea del PRI ocurre en estos días. Ya las mesas temáticas han producido dictámenes relativos a estatutos, programa de acción, y otros asuntos, y el fin de semana será la plenaria que ratifique, o no, esos dictámenes. Esta Asamblea define el arranque de la elección presidencial, propiamente hablando, para el Revolucionario Institucional.

Esta elección es inédita para el PRI. Por setenta años el presidente se decidió en el ronco pecho de una persona. Los tres primeros presidentes (del entonces PNR) fueron elegidos por el jefe máximo de la Revolución, y después ya cada presidente decidió quién debería sucederlo. El primero de los sucesores que no logró ganar fue Luis Donaldo Colosio, que fue asesinado en campaña. El primero en perder una elección fue Francisco Labastida. Y el primer priista en ganar la presidencia desde fuera del poder (federal) fue Enrique Peña Nieto. Hoy, por primera vez, intentarán mantenerse en la presidencia sin contar con el respaldo del régimen totalitario, ni con las ventajas de ser oposición.

Todo indica que el presidente Peña intentará actuar como si estuviese en el viejo régimen, y por ello está intentando abrir su baraja de pretendientes lo más posible. De ahí que se hayan modificado los estatutos para permitir que un simpatizante pueda ser candidato presidencial. Ya no se necesita ser priista para ello, pues. Con esto, los personajes más mencionados en la competencia por la candidatura son: José Antonio Meade y Aurelio Nuño, de los técnicos; Osorio Chong, de los rudos; y como posibles comodines, José Narro y Enrique de la Madrid. Ya no cuento a Videgaray, muy cercano a los dos primeros, ni a Eruviel, que no salió bien librado de la elección del Edomex.

Desde fuera del entorno presidencial no parece, por el momento, que haya candidatos con buenas posibilidades. Pero si el presidente Peña cree que su decisión será como las del siglo XX, creo que se equivoca. Hasta ahora, parece tener suficiente fuerza como para impulsar a sus candidatos, pero no necesariamente para imponerlos. En la plenaria podremos ver cómo está el equilibrio de fuerzas, que es determinante para estimar las probabilidades de triunfo del PRI.

Hasta ahora, la estrategia del PRI ha sido consolidar su mercado natural (más bien rural, de poca educación y bajo ingreso) y dividir lo más posible el voto para que con 25, 28 o 30 por ciento alcance para un triunfo. Así fue Edomex, por ejemplo, y lo mismo intentaron en Coahuila, parece que con menos fortuna (todavía no se decide). No estoy seguro de que sea una buena idea seguir ese camino, pero todo indica que por ahí van. Si es así, perder liderazgos regionales puede ser muy riesgoso, y eso significa que hay incentivos a la rebelión.

Debido a esto, para el PRI es entonces no sólo indispensable evitar fracturas a su interior, sino provocarlas a su exterior. Esto es especialmente importante en el caso del frente que han estado construyendo PAN y PRD, junto con Movimiento Ciudadano y Nueva Alianza. Ese frente sería muy difícil de vencer, y para el PRI sería preferible tener cuatro partidos opositores, que se repartan votos. En el caso de Morena, no hay nada que dividir (el PT no significa mucho), pero sí les es importante evitar que más votantes priistas se muevan en esa dirección. No hay que olvidar que el voto de Morena no tiene su origen en la izquierda, sino en el PRI.

Esta Asamblea es entonces el arranque formal de la campaña de 2018, porque ya se tendrán que tomar decisiones concretas. En el PRI este fin de semana, y poco a poco en los demás partidos. Prepárese.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

También te puede interesar:

¿Bajo control?
Los ministros y el futuro
Rentistas, a la defensiva