Opinión

Arsenal prohibido, pretexto para impedir la victoria gubernamental


 
 
Desde el año pasado, el arsenal químico del ejército sirio ha sido uno de los mejores pretextos para una eventual intervención aliada en Damasco. Hoy, cuando el régimen del presidente Bashar el Assad se impone a los rebeldes apoyados por la OTAN, Arabia Saudita y Qatar, nuevamente es manipulado para evitar la derrota de una insurgencia dominada por el Frente el Nosra y los salafistas, que no tardarán en volverse contra sus protectores.
 
Sin pruebas fehacientes del empleo de armas químicas por parte de las fuerzas sirias y todavía sin que Washington se decida a una acción directa, Moon of Alabama y el diario turco Today Zaman coinciden en recalcar que la Alianza Atlántica entró a las guerras de Bosnia y Libia cuando el bando afín a sus intereses empezó a perder terreno. En las últimas semanas, El Assad lanzó grandes ofensivas en Homs, Idlib, Aleppo, las zonas kurdas y Damasco, que alteraron en su favor el equilibrio del conflicto.
 
El sábado, apuntan, Egemen Bagis, ministro turco para la Unión Europea, "reconoció que Estados Unidos se prepara a intervenir en Siria y que el supuesto uso de armamentos químicos no es el motivo principal". Por ello, el problema para El Assad es cuándo detener su avance; si lo mantiene, facilitará una escalada de los aliados, que no quieren ver aplastada a la guerrilla 'moderada' y esperan que sea ésta la que suspenda el fuego y convoque al diálogo. La opción para Damasco puede ser el fortalecimiento de sus bases y adelantarse en la oferta de negociaciones, con la ventaja militar de su lado.
 
Por lo demás, enfatiza MoA, la reciente incursión a Israel de un drone o avión teledirigido -posiblemente del Hezbolá libanés, que se sumó a la lucha en apoyo de Siria-, "fue una seria advertencia. Si Damasco es atacado, Israel también será alcanzado, sin importar cómo. Hay una flota rusa en camino, que llegará al Mediterráneo a mediados de mayo para quedarse permanentemente; es un comodín ante cualquier ataque aéreo o submarino con misiles de crucero contra Siria".
 
Rompe neutralidad
 
En este marco, Informed Comment destaca que el premier israelí, Benjamin Netanyahu, habría roto su 'neutralidad' hacia el conflicto cediendo a las exigencias del excanciller ultraderechista Avigdor Lieberman para armar a los rebeldes. Su cambio obedecería al respaldo que Hezbolá brinda a El Assad, así como a los esfuerzos de Arabia Saudí y Jordania, que 'alarmadas' por el ascenso de los seguidores de Osama ben Laden, buscan marginar a El Nosra y establecer una guerrilla no fundamentalista en la región de Deraa. Después de todo, fue el brigadier general Utai Brun, principal analista militar hebreo, uno de los primeros que recurrió a la justificación del arsenal químico.
 
Sin embargo, el propio EU indicó que son 'preliminares' las pruebas del empleo de armas químicas, y es que a diferencia del halcón John McCain, que pide una "zona de seguridad" y de 'no vuelos' en la frontera siria con Turquía y Jordania, el mismo jefe del Pentágono, Chuck Hagel, ha manifestado que dicha medida involucraría a Washington en la lucha y provocaría una reacción de El Assad. Subrayó que "no existe un consenso internacional o regional para apoyar una intervención", y en el mismo sentido se pronunció Anders Fogh Rasmussen, titular de la OTAN.
 
En Jordania, de cualquier forma, hay ya 200 planificadores del Ejército estadounidense que analizan los escenarios. Uno de los más probables, de continuar los golpes a la insurgencia, es una 'respuesta proporcional' bombardeando a las unidades responsables de un presunto ataque químico limitado, "ya sea artillería o aeropuertos", comentó a Reuters Jeffrey White, analista del Instituto Washington para Política en el Cercano Oriente.
 
Exoficial de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), con una vasta experiencia de 34 años que va de la guerra árabe-israelí de 1968 a la etapa previa a la invasión de Irak, White aseguró que una acción de ese calibre "demostraría a El Assad que hay un costo por utilizar ese tipo de armamento, pues el problema hasta ahora es que no lo ha pagado". Pero los riesgos parecen ser mayores, mientras Gilles de Kerchove, jefe antiterrorista de la UE y Hans-Peter Friedrich, ministro del Interior alemán, también han hecho sonar su alarma, ante el creciente número de europeos que participan en la yijad en Siria.