Opinión

Argentina: ¿por dónde empezar?

 
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Mauricio Macri. (Reuters)

El domingo pasado, Mauricio Macri ganó la presidencia de Argentina.

Tomará posesión el 10 de diciembre pero sus retos ya empezaron. Macri recibe una economía en pésimo estado y envuelta en unos círculos viciosos que serán difíciles de romper.

Cristina Fernández de Kirchner asumió el poder en el 2007, después de su marido, y continuó con las políticas populistas que él había iniciado.

Durante algunos años, Argentina gozó de las bondades de los altos precios en los commodities que producía, lo que de alguna forma, le permitió esconder los excesos fiscales en los que estaba incurriendo.

En noviembre de 2011, la presidenta Fernández decidió frenar la fuga de capitales e impuso controles cambiarios. A partir del 1 de noviembre de ese año, los argentinos que quisieran comprar dólares, tendrían que solicitarlos a la AFIP –la agencia recaudadora de impuestos- y ésta decidiría si se los vendía y en qué monto. Sucedió lo que suele pasar al poner este tipo de controles, se creó un mercado paralelo de divisas. Así que desde entonces existen 2 tipos de cambio: el tipo de cambio oficial, hoy alrededor de 9.63 pesos argentinos por dólar, y el dólar blue, o dólar paralelo, alrededor de 15 pesos argentinos por dólar.

Este es uno de los primeros retos que enfrenta Macri. Tendrá que poner orden en el sistema cambiario y regresarlo a uno más cercano al libre mercado. La dificultad radica en cómo hacerlo sin ocasionar una devaluación demasiado severa. Tendrá que salir a buscar dólares y probablemente lo hará en los mercados financieros internacionales. Pero no es una carrera sin obstáculos. Argentina ha estado aislada de los mercados internacionales a raíz de los problemas de incumplimiento de deuda. El pago a los tenedores de esta deuda –los holdouts- no es un tema sencillo y se lleva litigando años en cortes internacionales. La posición de la actual presidenta y de su ministro de economía y finanzas no llevó las negociaciones a buen puerto, Argentina incumplió sus pagos en junio del año pasado, pero sí alejó a Argentina de la posibilidad de contar con financiamiento internacional. Así que si Macri quiere hacerse de dólares, los cuales necesita para impedir una gran devaluación, tendrá que sentarse a negociar y llegar pronto a algún acuerdo con los holdouts.

Entre las muchas modificaciones que la actual presidenta ha hecho a las instituciones argentinas, resalta la de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina, en la que adicionalmente al objetivo de control de la inflación, se agregaron como objetivos del Banco Central la estabilidad financiera y el desarrollo económico con equidad social. En la práctica, esta reforma, le quita al Banco Central su autonomía y le permite al gobierno usar las reservas para financiar su gasto. Macri tendrá que dotar al Banco Central de autonomía para ir generando credibilidad y restaurar paulatinamente la confianza.

Otro de los grandes retos que enfrentará Macri será poner orden en las cuentas nacionales. El Instituto Nacional de Estadística y Censos, el INDEC, depende del Ministerio de Economía y de Finanzas Públicas.

Los datos que publica el INDEC están completamente manipulados. No solo el dato de inflación oficial, que incluso ya no la publican algunos medios internacionales, sino también el de pobreza. En junio de este año, la Presidenta Fernández, en un foro de la FAO, dijo que la tasa de pobreza en Argentina era inferior al 5 por ciento. Este dato coloca a Argentina en una situación mejor que la de Islandia, Dinamarca y Noruega. Es curioso que escogiera este dato, porque es un dato que el INDEC no lo calcula desde 2013. Incluso su ministro de Finanzas, Axel Kiciloff, al preguntársele sobre el número de pobres, ha dicho que no lo sabe y que además le parece que “pobreza” es un término estigmatizante. En contraste, algunas estimaciones no oficiales, ubican como pobres al 25 por ciento de la población.

Las expectativas que penden sobre la cabeza del nuevo presidente son enormes. Y los retos que enfrenta, lo son más. Mauricio Macri tendrá que darle un giro a la política económica y restaurar la confianza en las instituciones para poner a Argentina de nuevo en una trayectoria de crecimiento y desarrollo.

La autora es profesora de Economía en el ITAM e investigadora de la Escuela de Negocios en Harvard.

Twitter:@ValeriaMoy

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