Opinión

Aprendizajes de 2013


 
El administrar las finanzas personales es un proceso continuo, porque además de que cambian las circunstancias de cada familia, también el entorno en el cual se desenvuelven se modifica constantemente y hace necesario revaluar las decisiones.
 
 
Por eso, preguntas ambiguas como cuál es la mejor inversión, deben analizarse a la luz de los requerimientos específicos del caso y de la realidad del momento. En especial, 2013 nos dejó algunas enseñanzas que conviene reflexionar para este año que recién inicia. Les comparto algunas de dichas señales:
 
 
1. El crecimiento económico es incierto y no beneficia a todos por igual. Con las reformas estructurales recién aprobadas, se tienen grandes expectativas pero los resultados están lejos de cristalizarse y podrían tardar años.
 
 
En este sentido, hay una moraleja en doble sentido; por una parte, tener cuidado por conservar la fuente de ingresos, y por la otra, aprovechar las oportunidades que se vayan presentando en el camino.
 
2. Aun cuando la inflación de México puede calificarse como baja, con una tasa de 3.97 por ciento para el año pasado, queda claro que es un promedio de una canasta que no necesariamente consume una familia en particular y hay productos con aumentos significativamente mayores al punto de referencia publicado por las autoridades.
 
 
Ahora bien, para 2014 es una variable a vigilar porque se espera un repunte y por tanto afectará directamente a los gastos cotidianos.
 
 
3. Cuando se habla de que las tasas de interés bajan, el costo del crédito puede mantener niveles elevados porque hay otros factores que las determinan, como es el nivel de cobranza o la eficiencia de la institución financiera.
 
En caso de requerir endeudamiento, es fundamental investigar cuál es la mejor institución para hacerlo, porque los costos llegan a ser diferentes en forma significativa.
 
 
En este sentido, un problema en 2013 fue el aumento de la cartera vencida en los créditos de nómina, por lo cual hay que ser precavido con esa opción que parece muy fácil de tomar y luego se convierte en una pesada carga.
 
 
4. Cuando el gobierno da a conocer nuevas medidas que se promueven como benéficas en lo general, pueden afectar la economía de algunas unidades familiares. Un buen ejemplo sería la reforma fiscal que provocó una elevación de la carga para muchos y la elevación de precios para todos.
 
 
Otro caso es el “Buen fin”, que si bien tiene ofertas y facilidades de pago, al usarlo en forma indiscriminada incide en un serio desbalance en el presupuesto.
 
 
5. Hay inversiones que las personas las asocian con seguridad, pero dependiendo del contexto podrían ser malas decisiones. Por ejemplo, el dólar presentó un comportamiento volátil y terminó prácticamente en la misma cotización, mientras que los metales como el oro y la plata, que eran refugio en momentos difíciles, cayeron en forma estrepitosa.
 
6. Con la tendencia a la baja en los réditos, los bancos ofrecieron tasas reales negativas; es decir, no alcanzaron a compensar el crecimiento de los precios.
 
Este hecho obliga a vigilar la inflación y a considerar otras alternativas de inversión para que el patrimonio mantenga su poder de compra. Claro, el riesgo tenderá a subir y es imprescindible tomarlo en cuenta.
 
 
7. La bolsa de valores reacciona diferente a la economía, y aunque hubo un crecimiento real en la producción de alrededor de 1 por ciento, en la BMV se registró una caída general de 2.2 por ciento.
 
 
Hoy se habla del “mexican moment”, sin embargo, el efecto es impredecible y es muy recomendable hacer un buen análisis antes de adquirir acciones. Los especialistas aseguran que habrá buenas oportunidades y es básico saberlas identificar.
 
8. Un evento trascendente en 2013 fue que las Afores tuvieron una minusvalía y en algunas administradoras el escenario es muy negativo.
 
 
Una moraleja es entender que hay una parte de los portafolios en activos de riesgo y cada administradora hace su propia mezcla al respecto. Es importante sopesarlo a la hora de elegir la Afore o hacer un traspaso.
 
 
Apenas empezamos a escribir la historia de 2014; seamos cuidadosos con nuestros recursos y busquemos decisiones acertadas.