Opinión

¿Apocalíptico jinete
sobre Pemex?

 
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Torre de Pemex

Luego del extraordinario trabajo que ha hecho Emilio Lozoya para materializar la más profunda reestructura de Pemex de los últimos veinte años –que en buena medida es cultural–, una especie de jinete apocalíptico podría amenazar en 2016 la estabilidad de esta empresa productiva del Estado.

Así me lo dice un exsecretario de Energía, más o menos con estas palabras: lo que urge en Pemex es que Emilio Lozoya le dé la más alta prioridad a evitar que la producción caiga por debajo de los dos millones de barriles al día. La caída en producción ha sido constante. En lugar de preocuparse por abrir una gasolinera en Houston debería estar haciendo hasta lo imposible para que el umbral de los dos millones no se rompa. Sería una catástrofe.

Pemex está produciendo una cifra cercana a dos millones 260 mil barriles de petróleo al día. Es una cifra muy por debajo de los más de tres millones 300 mil que llegó a producir hace una década. Viéndolo desde esa perspectiva, es como si hoy produjera sólo dos terceras partes de lo que fue capaz de producir en su mejor momento. Afortunadamente la tasa de decremento se estabilizó a principios de esta década; pero durante los últimos dos años se ha vuelto a acelerar. De ahí la alerta que lanza el exsecretario.

Añade frases de contexto: ése es el verdadero riesgo, y lo peor es que el escenario internacional no ayuda. Hay demasiado petróleo en el mundo. Sobra tanto, que ya no cabe en los sistemas tradicionales de almacenamiento y se ha empezado a almacenar en los barcos. El precio de los barcos está subiendo.

2016 será de complejidad para Pemex. Por un lado, la baja en la calificación de su deuda que hizo Moody’s hace tres semanas no hizo sino asustar a muchos en la industria y, aunque la producción descendiese tanto como ocurrió este año, es realmente escasa la probabilidad de que los barriles diarios caigan por debajo de dos millones 150 mil.

No obstante, Moody’s puso el dedo en la llaga diciendo que hay “muchos factores incluyendo la limitada capacidad para invertir en exploración y producción…”

Pero por otro lado Lozoya está acelerando el paso para disminuir el riesgo de un escenario apocalíptico: hace una semana anunció el descubrimiento de cuatro yacimientos en aguas poco profundas, que se suman a otros cuatro que se anunciaron en junio, y que sumarán 100 mil barriles de petróleo adicionales al día.

Aunque un escenario sumamente adverso es poco probable en 2016, ya apareció en la discusión sobre el devenir de esta empresa. De tal suerte, el manejo de Pemex debe ser cada día milimétrico, altamente calibrado, particularmente ahora que los ganadores de la Ronda Uno ya se conocen y estarán lanzando sus inversiones en los siguientes meses.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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