Opinión

Aparecen los Naftaescépticos

 
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Aparecen los Naftaescépticos.

El resultado del referendo del Reino Unido —que tiene a ese país en vilo frente a sus socios de Europa— y la cumbre de líderes de América del Norte de Ottawa en la que participarán Enrique Peña Nieto, Barack Obama y el primer ministro Justin Trudeau, están empezando a arrojar datos y reflexiones que son un espejo del nacimiento de una nueva categoría de ciudadanos: los Naftaescépticos.

Los Naftaescépticos pueden ser definidos como ciudadanos comunes que desconocen los beneficios que México, Canadá y Estados Unidos han logrado al integrarse en un bloque comercial, y quieren iniciar una argumentación para descarrilar la continuidad de este bloque. En Europa, los euroescépticos llevaron a Gran Bretaña a una crisis de la que nadie se hace responsable, ni siquiera las cabezas visibles de la campaña “Leave” (Boris Johnson y Nigel Farage). En América del Norte, los ciudadanos Naftaescépticos podrían empezar a tomar fuerza y visibilidad.

No hay que confundir a los globalifóbicos con los Naftaescépticos. Los primeros se oponen al proceso de integración global; mientras que los segundos podrían configurar una fuerza política para desmembrar específicamente al TLCAN.

Ayer fue medida la magnitud de los Naftaescépticos en Canadá: el Instituto Angus Reid reveló los resultados de una encuesta que arrojó que sólo uno de cada cuatro canadienses piensa que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte ha sido benéfico para su país.

Asimismo, “aproximadamente el mismo porcentaje (26 por ciento) cree que este tratado ha dañado a Canadá”. De hecho, la encuesta arroja que 20 por ciento de los canadienses cree que los dos temas centrales de la cumbre de Ottawa deben ser la seguridad y el NAFTA.

El Naftaescéptico estadounidense más famoso es Donald Trump, que calificó a este tratado como “un desastre” y, aunque argumenta estar a favor del libre comercio, en realidad impulsará medidas proteccionistas para contrarrestar los flujos de capital estadounidenses hacia México.

Trump ha dicho reiteradamente que no quiere que las plantas de las grandes empresas como Ford se sigan estableciendo aquí. A su vez, Andrés Manuel López Obrador ha dicho que este tratado comercial ha generado desempleo en México (lo cual es un sinsentido porque Trump argumenta lo mismo, lo que arrojaría que en realidad miles de empleos simplemente se 'esfumaron').

El domingo Peter Beinart escribió en The Atlantic, al reflexionar sobre el Brexit, que “muchos estadounidenses sienten una frustración similar, y si se les diera la oportunidad de alzar la mano a través de un referéndum —¿Debe Estados Unidos abandonar el NAFTA? (…)— la mayoría de ellos respondería que sí”.

Cuidado con ellos, los Naftaescépticos.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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