Opinión

Anulación en Coahuila

 
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Coahuila

Si el proyecto de dictamen de la Unidad Técnica de Fiscalización del INE que contabiliza rebase de tope de gastos de campaña en Coahuila es aprobado por el Consejo General, lo cual podría ocurrir a partir del próximo viernes, aumenta la probabilidad de una anulación por parte del Tribunal Electoral.

Para que sea aprobado, se requiere que las pruebas del presunto rebase sean fehacientes, documentadas y que se compruebe el uso del dinero.

El tope de gastos en Coahuila es de 19.2 millones de pesos. Según el INE, el PRI dejó de reportar 5.9 millones, mientras que el PAN, 5.1 millones. Los gastos no reportados incluyen pagos a los representantes de casilla (PRI), así como propaganda diversa: pinta de bardas, espectaculares, eventos políticos realizados en lugares alquilados y contratación de grupos musicales.

En el caso de la coalición del PRI, se percibió que algunos gastos operativos se incluyeron en una cuenta paralela que no fue reportada y sobre la que hay indicios de su existencia.

Que el INE haya detectado estos gastos ocultos es una buena noticia (siempre y cuando se documente legalmente), pero apenas una muestra pequeña de la magnitud de gastos que los partidos no reportan a la autoridad. Por ejemplo, en estos rubros que se descubrieron [no] aparecen los gastos para la movilización del voto, ni tampoco los pagos a medios de comunicación para que den una cobertura favorable a los candidatos. En ocasiones los partidos no incluyen en sus reportes los gastos efectuados en consultores de imagen, de estrategia o de encuestas (muchos de ellos los pagan terceros o se pagan en efectivo).

Muchos operadores de elecciones dicen que en el 'día D', es decir, el día de la elección, se puede gastar entre 30 y 50 por ciento del costo total de una campaña. De tal forma que el gasto descubierto (5.9 y 5.1 millones de pesos para PRI y PAN, respectivamente) sería una pisca insignificante de la magnitud de los gastos realmente ejercidos.

El problema verdadero, sin embargo, no es cuánto se gasta sino las fuentes para fondear esas erogaciones. Esas fuentes de financiamiento ilegal incluyen desvío de recursos públicos y donaciones privadas por encima de los montos legales.

También donaciones en especie (donadores pagan a los proveedores de una campaña, de tal forma que el dinero jamás entra a la caja del partido). Todas esas donaciones para fondear el costo verdadero de una campaña electoral se convierten en corrupción política una vez que el candidato es gobernador y debe pagar las cuentas de su campaña.

Que se anule la elección de Coahuila es una buena noticia, reitero, si se comprueba de manera fehaciente el uso de dinero no reportado, pero no tendrá la potencia para disuadir el financiamiento ilegal y los gastos exorbitantes en las contiendas de 2018.

Lo que la autoridad puede observar y sancionar son gastos realizados en eventos de campaña, publicidad como los espectaculares, pero mucho del gasto es invisible, en efectivo y jamás pasa por la tesorería de las campañas. Por ejemplo, todo el gasto en estructuras de movilización del voto (siempre en efectivo o mediante transferencias de cuentas de terceros) o el pago de cobertura informativa.

Esta es la cuarta elección de gobernador que se anula en Mexico: la primera fue Tabasco en 2001, luego Colima en 2003 y nuevamente Colima en 2015 (esta última una anulación muy cuestionable). En esos tres casos la razón fue la intervención indebida de autoridades que habrían afectado la equidad de la contienda.

Esta sería la primera vez que se anula una elección de gobernador por rebase de topes de gasto, amén de que el PAN también ha demandado la nulidad por la intervención del gobierno estatal.

El caso de Coahuila es una pequeña probadita del principal problema de la democracia mexicana: el costo exorbitante de las campañas (una de gobernador puede costar varios cientos de millones de pesos, no los 19 millones que reportaron los partidos en Coahuila ni tampoco los 25 que detectó la autoridad), que implica la corrupción que se gesta para financiarlas.

No habrá manera de combatir la corrupción del gobierno si no se resuelve este problema de campañas tan caras que se fondean por debajo de la mesa.

Twitter: @LCUgalde

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