Meade debe inspirarse en Colosio
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Meade debe inspirarse en Colosio

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Opinión

Meade debe inspirarse en Colosio

18/01/2018
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Meade en Zacatecas. (Cuartoscuro)
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La campaña de José Antonio Meade padece la carga de sus contradicciones de origen. La preparación, honestidad, frescura y sentido común del candidato son anulados por su vinculación a un partido asociado a muchos de los males de México y a la impopularidad del gobierno. Es como si un jet con la mejor tecnología, capaz de llevar al país a nuevas altitudes, estuviera detenido en la pista por pesados vagones de inseguridad, corrupción, impunidad y rezago económico.

El candidato independiente sabe que la ciudadanía está inquieta, preocupada por problemas que este gobierno no ha resuelto. Sin duda, al presentar sus ideas y propuestas, Meade debe caminar sobre una línea frágil con un discurso que atraiga a electores independientes desilusionados del presidente Peña Nieto y del PRI, pero que no lo aleje de las bases del partido.

Ese camino ya lo abrió Luis Donaldo Colosio el 6 de marzo de 1994 cuando habló de un México con hambre y sed de justicia. Ese México está igual de presente hoy que hace 24 años, pero su discurso se identifica más con la oposición que con el PRI. Por eso Meade debe recuperar el mensaje de Colosio para confeccionar su propia propuesta e impulsar su campaña con los siguientes beneficios:

1.- Independencia sin alejamiento del PRI. Nadie en el PRI acusará a Meade de buscar una ruptura porque el discurso de Colosio es priista. Presenta a un PRI autocrítico, en constante renovación, que ofrece un programa de gobierno que busca la justicia, equidad, libertad, y da a Meade el marco para reconocer las insuficiencias y defender lo valioso que se ha hecho.

2.- Margen de maniobra ante el gobierno. Meade necesita espacio para construir una candidatura que cargue lo menos posible con los negativos del gobierno sin enfrentarse con el presidente Peña Nieto. A 24 de años de distancia, el discurso de Colosio se ha interiorizado lo suficiente para que hoy no se lea en Los Pinos como una postura de ruptura.

3.- Voz propia. Habrá quienes ataquen a Meade por inspirarse en Colosio y no ser capaz de ofrecer su visión de México pero esa crítica será temporal. Si Meade retoma el discurso de Luis Donaldo tendrá un espacio de mayor libertad para dar forma a una voz auténtica y cercana a la ciudadanía que la que hemos escuchado hasta ahora. En función de su campaña es mejor que Meade sea visto más como heredero de Colosio, que del presidente Peña Nieto.

4.- Debilita el discurso de cambio de la oposición. En este momento las frases de Colosio “¡Es la hora de cerrarle el paso al influyentismo, a la corrupción y a la impunidad!” y “Sabemos que el origen de muchos de nuestros males se encuentra en una excesiva concentración del poder. Concentración del poder que da lugar a decisiones equivocadas; al monopolio de iniciativas; a los abusos, a los excesos” suenan más auténticas en la voz de López Obrador o Anaya que en la de Meade. Si retoma las frases de Colosio, Meade quitará banderas a la oposición y podrá también integrar a su mensaje ingredientes de cambio que hoy parecen monopolio de la oposición.

5.- Colosio no tiene competencia. AMLO puede inspirarse en Juárez y Anaya en Gómez Morín pero no tienen dentro de sus organizaciones política una figura histórica como Colosio. Para muchos Luis Donaldo continúa siendo un líder cuyo discurso ofrece un proyecto atractivo y aspiracional de Nación que hoy Meade puede reactivar y cumplir.

Colosio es la voz priista más cercana al proyecto de Meade. Si se apropia de su discurso, será arropado más auténticamente por el PRI que si busca mantener una postura independiente. Inspirado en Colosio, quizás el jet pueda finalmente despegar.

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* El autor es director de OCA Reputación.

Twitter: @aocaranza

Correo: antoocaranza@hotmail.com

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Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.