Opinión

Antidoping a candidatos

 
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Mancera

Muy alta, pero muy alta, la vara de medición que ha puesto el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, a quienes aspiran a la candidatura presidencial por el Frente Ciudadano por México, que conforman los partidos de Acción Nacional, de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano, y en general para todos aquellos que en 2018 quieran llegar a sentarse en la silla del águila.

De entrada, durante su participación en El Foro Político, que organizó EL FINANCIERO, el gobernante capitalino pidió que el método de elección de la referida candidatura sea por la vía democrática, clara y transparente, con apertura e inclusión, sin sesgos cupulares o verticales; y agregó que si “la oscuridad es la regla” no sólo no participará en un proceso viciado, sino que además no convalidará ningún mecanismo que signifique un “dedazo”.

Por si fuera poco, el mandatario capitalino fue más allá en su propuesta y sugirió que todos los candidatos, en particular los del Frente, deberán pasar por exhaustivas pruebas de control de confianza, que signifiquen mayor credibilidad y legitimidad ante el electorado. A manera de ejemplo, Mancera señaló que en la administración pública hay mecanismos que pueden ser aplicados a los aspirantes, porque luego resultan “mentirosos”, y dijo estar de acuerdo con contar con exámenes del polígrafo, la ley 3de3 y el antidoping.

Y ya que estamos en el tema sería conveniente que la prueba de antidoping se hiciera a todos los suspirantes, tanto del PRI como de Morena y a los propios independientes. En ese sentido, la propuesta de Mancera debería rescatarse por el INE para que no quede en una ocurrencia, ya que en tiempos de campaña éstas son el pan de cada día para quienes viven de la política.

Qué sabrá Mancera cuando pide el antidoping y además el uso del polígrafo. Por los antecedentes sabemos que Ricardo Anaya no pasaría el examen del polígrafo, ya que ante la opinión pública sus respuestas han sido contradictorias respecto al patrimonio familiar.

Ora que si la propuesta se extendiera a los candidatos en general, el representante del Movimiento de Regeneración Nacional, Andrés Manuel López Obrador, pondría a temblar la aguja mentirosa, pues es de sobra conocido que lleva varios años en campaña y nadie sabe con exactitud el origen de los recursos que recibe o el monto de sus salarios, por mencionar sólo algunos elementos de falta de transparencia de quien abandera el lema de “honestidad valiente”.

Así las cosas, mientras son peras o manzanas, Ricardo Anaya será el candidato del Frente, a pesar de los lamentos de Mancera y de las dimisiones de sus correligionarios, como Margarita Zavala.

La burla y la simulación que sigue usando el líder del PAN para encubrir una decisión que de origen se tomó cuando se formó el bodrio que se llama Frente Ciudadano por México, los estigmatizó y será muy difícil que se revierta esa posición.

Lamentablemente Mancera y Rafael Moreno Valle no tienen ninguna posibilidad de abanderar el bloque conformado por el PAN, PRD y MC, y son hasta ilusos al pensar que pudieran tener éxito en sus anhelos.

Lástima, porque ambos tienen el bagaje para ser competitivos. Sin embargo, el “agandalle” lo aceptaron desde la misma construcción del movimiento frentista; y si acaso algo les dan, serán las gracias por participar.

DENUNCIA DEL PRI
Hablando de la honestidad en tiempos electorales, será muy difícil que el aspirante de Morena a la silla presidencial, AMLO, reconozca primero que ya es candidato y segundo que con la presentación de su plan de gobierno hubo un adelanto de los tiempos de campaña.

El dirigente del PRI, Enrique Ochoa Reza, presentó ayer una denuncia ante el INE para que se sancione al tabasqueño por el descarado proselitismo fuera de tiempo. No será la primera vez que los consejeros electorales se hagan ojo de hormiga ante este tipo de denuncias, ya que o tienen miedo o están a favor del también llamado Peje. Eso parece.

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