Opinión

Anticorrupción de comedia

Ni diputados ni senadores pudieron avanzar ayer en la oficialización de un sistema anticorrupción ni en la elección del titular de la Fiscalía del ramo.

En el caso de los diputados, fueron los panistas –y luego los perredistas–, los que rechazaron un proyecto de dictamen elaborado por la Comisión de Puntos Constitucionales debido a que proponía que el Consejo Nacional del llamado “Sistema Nacional de Integridad Pública’’ fuera presidido por el presidente de la República.

Además, se proponía que formaran parte del SNIP “el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los presidentes de cada una de las cámaras del Congreso de la Unión, los titulares de los órganos constitucionales autónomos en el ámbito federal, el Auditor Superior de la Federación, el presidente del Tribunal Federal de Cuentas, los titulares de los poderes Ejecutivos de las entidades federativas y demás servidores públicos que determine la ley’’.

O sea, ¡todos los sujetos a los que habrá que cuidarles las manos se vigilarían ellos mismos!

Y no sólo eso, también, de acuerdo a este proyecto, tendrían facultades para sancionarse.

El PAN –y luego el PRD–, consideraron una burla el proyecto, que visto así, parece una mala broma.

La fracción del PAN que encabeza José Isabel Trejo propuso una integración más austera: “El Sistema Nacional Anticorrupción se conformará por el Comité Coordinador, el Consejo Nacional para la Ética Pública y el Comité de Participación Ciudadana’’.

Hasta ayer, el PRI se había resistido a la propuesta.

Como también se resistió a establecer en el dictamen la aplicación de la extinción de dominio para bienes muebles e inmuebles que hayan sido adquiridos por funcionarios con dinero mal habido.

Total, que el proyecto en cuestión sólo presenta al Consejo del SNIP como un organismo burocrático más, que sería responsable del “diseño, evaluación y la coordinación de políticas transversales de educación, concientización, prevención, detección y sanción de hechos en materia de prevención y combate a la corrupción y promoción de la integridad pública’’.

¿Suficiente para combatir –c-o-m-b-a-t-i-r- la corrupción?

Y en el Senado, nomás no avanza la designación del fiscal anticorrupción; podría darse el hecho de que primero se elija al fiscal de delitos electorales y el anticorrupción en febrero, si no hay avances de hoy al lunes.

Ni hablar.

* * * *
El Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó el miércoles pasado los topes de campaña para los candidatos a diputados federales (300) que serán electos por mayoría.

Cada candidato no podrá rebasar el tope de un millón 209 mil 528 pesos; si el candidato rebasa el monto hasta por 5. por ciento o más, se arriesgará a que el INE anule la elección y su eventual triunfo.

Lo malo del asunto es que la cantidad resulta poca para los gastos que generalmente implica una campaña de 90 días.

Así que o los candidatos realmente se aprietan el cinturón o tendrán que hacer milagros para que los recursos les rindan tres largoooosssss meses.

Aunque, como ya dijo un suspirante, “eso, ni para los pasajes’’.

A ver.

* * * *
La Asamblea Legislativa del Distrito Federal se arriesgó ayer en un experimento.

Durante la entrega del la Medalla al Mérito, cedieron la tribuna y el micrófono al grupo “Las Reinas Chulas’’, teatreras de cabaret –en el mejor sentido–, dueñas de un humor ácido y efectivo.

No perdieron la oportunidad de darles su “recargón’’ a los diputados locales que, entre risa y risa, “aguantaron vara’’.

Faltaba más.

Twitter: @adriantrejo